miércoles, abril 30, 2008

Desde Las Termópilas


EL ESPEJISMO DE LA POPULARIDAD

Por Alonso Molina Corrales

Siempre que converso con mis amigos liberales, el tema recurrente es la capacidad del Presidente Uribe para puntear en las encuestas, pese a la atmósfera de ilegitimidad que rodea su mandato. Mucha sorpresa genera el hecho de que las más ardorosas manifestaciones de respaldo vengan de la clase trabajadora, de los empleados condenados a ganar escasamente un salario mínimo si tienen suerte o a rebuscarse la vida en las calles. Los mismos que fueron vulnerados cuando se amplió la jornada laboral, para relevar a los empleadores del pago de los recargos nocturnos y que ni ahora ni antes se han beneficiado de la llamada seguridad democrática, pues son proletarios; aquellos que tampoco han aumentado la ínfima ración de proteínas que dan a sus hijos diariamente.

Lo anterior es posible gracias a la conspiración mediática que hipnotiza a un pueblo anestesiado por las telenovelas y las secciones de farándula de los noticieros y que ha desplazado los espacios de opinión a la media noche. Una conjura donde sin ningún rubor, ni análisis, los respetables directores de medios se suman al panegírico y dedican largas horas de sus espacios radiales a formular el cuestionario oficial, que el Presidente de la República contesta con acento patriarcal. Si, una especie de concierto maligno para embotar los sentidos y adormilar la crítica de los cultos e iletrados sin distingo, y que utiliza la mentira y la manipulación para mantener a Uribe Vélez por encima de las sinuosidades de su propio juego de poder.

Así ocurrió el fin de semana anterior. Colprensa, la llamada Agencia Nacional de Noticias, despachó una nota el sábado 26 de abril con el siguiente titular: “Doce mil quinientos concejales respaldan al Presidente Uribe”. En la misma, se daba cuenta de que la Federación Nacional de Concejales Fenacon, en nombre del número de dignatarios señalado en el encabezamiento, apoyaba la gestión del mandatario, con ocasión de un encuentro de la agremiación realizado en Cali, con la asistencia de un poco menos de mil cabildantes. El Tiempo también dio cuenta del hecho en su columna de noticias breves de la política, teniendo la precaución de encomillar la parte referente a que el respaldo se hacía en representación de la totalidad de ediles de Colombia.

Al preguntarle a un colega que tuvo la oportunidad de asistir, sobre lo sucedido en la capital del Valle del Cauca, me explicó que el respaldo había sido leído y aprobado casi al final del encuentro, al mejor estilo del pupitrazo y aprovechando la euforia de los asistentes por algunos anuncios de Uribe Vélez, en el sentido de mejorar en algo las condiciones de vida, por cierto precarias, de la mayoría de los concejales del país.

La declaración es digna de los más entusiastas uribistas, pero lejos está de interpretar el sentir de más de doce mil concejales, pues ese número no asistió al certamen, ni los presentes llevaban representación alguna en materia política. Si así hubiera sido, las mayorías liberales en los concejos del país se hubieran hecho sentir y quizás un texto muy diferente se habría aprobado.

Lo importante, es que el hecho ilustra como funciona la máquina con la cual el régimen de Uribe Vélez se mantiene con altos niveles de popularidad. Fabrica hechos para generar sensaciones, como pasó en este caso, y para ocultar o minimizar coyunturas adversas. Imagínense el valor de un titular como el de Colprensa, a final de la dura semana en que cantó Yidis Medina y cayó preso el primo del ejecutivo, el exsenador Mario Uribe Escobar.

Como dijo Joseph Goebbels: “una mentira mil veces repetida se convierte en una verdad".


martes, abril 22, 2008

Pide Ernesto Zuluaga: Dirección Colegiada para el Liberalismo

Una Dirección Colegiada en cabeza de líderes como Luís Enrique Saldarriaga, Yesid Rozo, Alonso Molina, Peterson Lopera y Juan Pablo Gallo, propuso el Diputado de Risaralda Ernesto Zuluaga Ramírez, como formula para rescatar al Partido Liberal de la crisis que vive en el departamento.

A través de un misiva enviada al presidente del Directorio Departamental Liberal, Senador Germán Aguirre Muñoz, el exalcalde anotó que una dirección colegiada en cabeza de los mencionados jóvenes dirigentes “…airearía las decisiones, pero por sobre todo, le mostrarían a los risaraldenses un Partido en proceso de renovación y cambio, de frente a los nuevos retos electorales que se avecinan”.

“Las aspiraciones de los actuales tres congresistas liberales se verían fortalecidas, con una imagen de transformación que, no tengo duda alguna, requieren con urgencia”, agregó el señor Zuluaga Ramírez.

Tras explicar el sentido de sus críticas sobre la forma como el Partido Liberal manejó por años los destinos del municipio de Dosquebradas y el alcance del foro académico efectuado con el propósito de hacer un diagnóstico sobre la situación del municipio industrial de Risaralda, el ex gobernador invitó al congresista a unirse a los esfuerzos en pro de la segunda ciudad en importancia del departamento y procedió a analizar las causas del fracaso electoral de la colectividad.

El diputado dijo que la situación del liberalismo en Risaralda es la más dramática desde la fundación del departamento y la atribuyó a la ausencia de democracia en las decisiones que llevaron a postular candidatos a la gobernación, a las alcaldías y a los cuerpos colegiados.

Zuluaga Ramírez le manifestó al senador Aguirre Muñoz que el rescate del liberalismo como fuerza depositaria del fervor popular, pasaba por la realización de un profundo proceso de reflexión y por la toma de decisiones inspiradas en el desprendimiento y la generosidad. “…me atrevo a pedirle que hagamos paso a un lado y permitamos que las riendas de la colectividad pasen a manos de los jóvenes que hoy ostentan las banderas liberales y que han obtenido sus curules en las pasadas elecciones”, puntualizó.

Desde Las Termópilas


AHORA QUE TODOS ESTAMOS UNTADOS…

Por Alonso Molina Corrales

Los últimos acontecimientos nacionales han precipitado a la institucionalidad colombiana, a una encrucijada propicia para quienes las garantías ciudadanas y los pesos y contrapesos del Estado de Derecho, son obstáculos en la carrera por la instalación definitiva de un nuevo orden social, económico y político.

Desde el comienzo del primer gobierno del Presidente Uribe, hubo un artillero como el ministro Fernando Londoño Hoyos, que por medio de su incontinencia verbal, daba a conocer el inconfesable desprecio del régimen, por las talanqueras institucionales que implica la tridivisión del poder público.

Ahora, cuando el papel de provocador lo ejerce el asesor José Obdulio Gaviria, el apretar la soga alrededor del cuello de las instituciones democráticas, es una acción a la cual concurren el cumplimiento de unos fines propios de la extrema derecha colombiana y la necesidad de evitar que la podredumbre, en su avalancha, atropelle a quienes han medrado en ella durante los últimos años.

El creciente número de congresistas vinculados y detenidos por el tema de la parapolitica, la ineficacia para juzgar y castigar a los jefes de esos grupos irregulares, la imposibilidad de redimirlos prontamente y una reparación a sus víctimas que no llega, se suman a las recientes revelaciones de Yidis Medina, quien confirmó haber cedido ante las promesas burocráticas del ejecutivo, a cambio de su voto en favor de la reelección presidencial en la comisión primera de la Cámara de Representantes. ¿Se está cerrando el círculo alrededor del popular Uribe Vélez?

La propuesta de crear un tribunal para juzgar a los altos dignatarios del Estado por los vínculos con los paramilitares, parece una trampa que se abre cuando se acusa a la Corte Suprema de Justicia – pues el anónimo no individualiza – de haber recibido dineros de Carlos Mario Jiménez, alias Macaco, para la elección del Fiscal General Mario Iguarán.

La vieja arma política del desprestigio, tan usada por el uribismo, vuelve y juega, para mostrar como única alternativa a la crisis, el relevo de la Corte en sus funciones como juez de los dignatarios con fuero, pese a que esa máxima instancia ha logrado llevar hasta las últimas consecuencias, las acciones legales contra los políticos amancebados con el paramilitarismo. Ahora que todos estamos untados, hagámonos pasito, parece ser la premisa.

Lo curioso es el aparente e inesperado desenlace: Después de una no explicada parálisis procesal, la Fiscalía dicta medida de aseguramiento contra el exsenador Mario Uribe Escobar, primo del jefe de Estado, vinculado al proceso de la parapolitica por la Corte Suprema de Justicia y quien renunció a su condición de legislador, para ser investigado por Iguarán y su equipo, en cumplimiento de normas procesales y sustantivas más benignas. ¿Será que el alto investigador no se resigna a ser un fusible más del sistema de protección del régimen? ¿Será el temor a un fiscal actuante, dispuesto a salvar su buen nombre, lo que llevó a Uribe Escobar a buscar asilo político? Amanecerá y veremos.

Más allá de cualquier pregunta, lo importante es expresar respaldo a la labor adelantada por la Corte Suprema de Justicia y las demás instancias judiciales, que con su accionar, llenan de esperanza a quienes aún no sucumbimos al poder “hipnomediático” del Presidente Uribe. Ninguna reforma política puede apalancarse en la vacuna adhesión de una muchedumbre alienada por la conspiración comunicacional, urdida por los titiriteros de un gobierno con la legitimidad envolatada; ni ninguna instancia judicial puede ser sacada del cubilete del mago, sin que se vulnere en materia grave, la estabilidad de un andamiaje institucional, sostenido por el valor de las cortes de justicia.


domingo, abril 13, 2008

COMUNICADO DE PRENSA




Afirma Concejal Molina Corrales:
PLAN DE DESARROLLO DE PEREIRA SIN OPORTUNIDADES PARA PROGRESAR


(Pereira, 13 de abril de 2008). Serias observaciones al proyecto del Plan de Desarrollo presentado por el Alcalde de Pereira, Israel Alberto Londoño Londoño formuló el concejal liberal, Alonso Molina Corrales, quien considera que una de las fallas más protuberantes es la aplicación de una metodología poco clara, carente de un diagnóstico riguroso y por lo tanto, difícil de entender para técnicos y comunidad en general.

“En el documento hay vacíos inexplicables para una administración que pretende generar oportunidades para que sus habitantes progresen. No hay claridad sobre una política de empleo en una urbe clasificada por el Dane como la tercera ciudad con mayor índice de desempleo en el país. Tampoco se dan los pasos para adoptar medidas dirigidas a solucionar la problemática planteada por los vendedores ambulantes y mucho menos existen variables orientadas a la promoción y protección de los derechos y a garantizar el desarrollo humano”, enfatizó el señor Molina Corrales.

“No encontramos en el documento, programas dirigidos a atender a la población vulnerable de la ciudad, como tampoco una política de gestión del riesgo, importante para una ciudad altamente amenazada por fenómenos naturales y la acción del hombre, y mucho menos, se hacen visibles proyectos articulados con los planes de desarrollo que durante la administración anterior se formularon en varias comunas de la ciudad”, explicó.

El dirigente liberal también coincidió en sus críticas al proyecto del Plan de Desarrollo, con las planteadas por el Consejo Territorial de Planeación el viernes anterior, cuando ese órgano consultivo hizo entrega oficial de las mismas al burgomaestre.

El concejal advirtió, igualmente, que dentro del proyecto no se evidencian los compromisos adquiridos por el Alcalde Londoño a través de lo que se denominó “Los pagares sociales”, suscritos por él cuando era candidato, lo cual hace difícil para las comunidades verificar el cumplimiento del voto programático establecido en la Ley 134 de 1994 y la norma que lo reglamenta, la ley 131 del mismo año.

CONCEJO PIDE ACLARAR NEGOCIACION DE ACCIONES DE TELEFONICA


(Pereira, 11 de abril de 2008) El Concejo de Pereira aprobó ayer una proposición en la cual se le solicita al alcalde Israel Alberto Londoño explicar, si en la actualidad se adelanta alguna negociación con las Empresas Públicas de Medellín, en relación con la venta de las acciones que el Municipio de Pereira tiene en la Telefónica.

La proposición fue presentada por el concejal liberal Alonso Molina Corrales y suscrita por los ediles Peterson Lopera, Yesid Rozo, Juan Pablo Gallo y Juan Carlos Reinales, luego de conocerse que la junta directiva de EPM había dado luz verde a la negociación de las acciones con la administración de la capital de Risaralda.

“Si la junta de EPM ha aprobado la compra de las acciones, es porque se adelantó algún proceso de negociación, pero tanto el alcalde como el gerente de La Promotora, entidad que maneja las acciones del municipio en Telefónica, le han dicho al Concejo que la búsqueda de ese tipo de acuerdos está congelada. El cabildo necesita claridad en este asunto, pues queda la sensación de que se están haciendo negociaciones a espaldas de la ciudadanía”, afirmó Alonso Molina Corrales.

Advirtió que cualquier tipo de enajenación del patrimonio del municipio, debe ser aprobada por el Concejo de Pereira, aún en lo que tiene que ver con acciones en las empresas de servicios públicos domiciliarios, pues es un mandato entregado por la Constitución a las mencionadas corporaciones públicas.


ASESORÍA DE COMUNICACIONES

miércoles, abril 09, 2008

Nota del editor

Con el propósito de reestablecer el dialogo y reunir a los amigos e interesados en temas comunes, pongo a disposición de los lectores este blog. Pondrán hacer sus comentarios sobre los asuntos aquí ventilados y quienes deseen contribuir con sus trabajos a esta conversación, que ojalá sea eterna y productiva, deben remitir los mismos al correo electrónico alonsomolinacorrales@gmail.com.
El Editor

Desde Las Termópilas


LA HORA LIBERAL

Por Alonso Molina Corrales

La seria y prolongada crisis del Partido Liberal, agravada en Risaralda por los resultados electorales del pasado 28 de octubre, es una realidad desnuda, que se agudiza cuando algunos dirigentes recurren a maromas dialécticas para mostrar otra, optimista y relajada.

Tal postura evidencia falta de responsabilidad y grandeza política y sume en el desconcierto a la militancia, que ahora parece deambular sin norte, en espera de orientación y de respuestas liberales a una realidad que va más allá de la problemática interna de la formación política.

¿Cuáles fueron los errores que se cometieron en la pasada contienda? ¿A quiénes se le deben atribuir? y ¿Como podemos enmendar la plana? son interrogantes que debemos contestar, junto con otros que tienen que ver con la forma como el partido pretende interactuar con los nuevos gobiernos y convertirse en una futura opción de poder, capaz de interpretar el momento histórico y las expectativas de nuestros compatriotas y conciudadanos.

Tener claro que en un sistema democrático como el nuestro, la alternancia en el poder es una posibilidad saludable, donde unos ganan y otros hacen la oposición para crear condiciones que les permitan alcanzar el poder posteriormente, ayuda a afrontar las situaciones por las que atraviesa ahora el liberalismo a nivel nacional y en los ámbitos de Pereira y Risaralda. La falta de gobernabilidad, el tratamiento displicente o francamente agresivo - en algunos casos - de los mandatarios y la apuesta por la desaparición del liberalismo como realidad política, hecha con fanatismo por algunos conversos rabiosos, son tan solo algunas de las situaciones que se deben afrontar con valor y visión, para no ceder a la tentación de salir a correr en busca de los árboles que, por ahora, dan la mejor sombra.

Hay cifras, realidades y hechos que reclaman un Partido Liberal capaz de cambiar el apetito burocrático por una vocación de poder firme, abnegada, inteligente y propositiva. En lo regional, poseer las bancadas más numerosas en diversas corporaciones públicas, frente a las de otras formaciones, pequeñas y fraccionadas en su interior; la cohesión de las rojas para servir de soporte a las buenas iniciativas de los gobiernos y de muro de contención contra aquellas nocivas para el interés general, y una agenda pública repleta de tareas por adelantar y debates que dirimir, ofrecen oportunidades para que el liberalismo demuestre su vigencia.

Para aprovechar lo anterior se necesita que el Liberalismo funcione como un partido moderno y democrático, con directorios actuando en todo momento – no solo para elecciones - y en articulación con sus bancadas juiciosas y unidas en las corporaciones públicas. Directorios donde estén representados todos los matices, pero que trabajen por la institucionalidad y dirigentes valerosos, capaces de asumir la misión histórica de llevar al partido al poder, aunque sea de derrota en derrota y en medio de la inopia burocrática. No es de recibo escuchar a altos jerarcas afirmar que si el presidente Uribe busca su segunda reelección, no hay quien lo ataje. Con ese tipo de afirmaciones se escribe el primer párrafo de un acta de capitulación.

Pensando en lo anterior, la bancada de concejales liberales de Pereira, de la cual hago parte, ha venido promoviendo la convocatoria de un evento de reflexión, que con una metodología adecuada permita a la dirigencia identificar las fallas, los correctivos y proponer los insumos para un plan estratégico que nos conduzca a la reconquista del poder. Un encuentro que nos prepare para el futuro. Esperamos la respuesta de los otros estamentos de la colectividad y de los llamados jefes naturales.



lunes, febrero 12, 2007

12 de febrero de 2007

Desde Las Termópilas
A PROPÓSITO DE PERIODISTAS EN SU DÍA

Por Alonso Molina Corrales
Por acción de la Ley 918 del 15 de diciembre de 2004, el Día del Periodista ya no se celebra el 9 de febrero, fecha en que circuló por primera vez en el año 1791, el “Papel Periódico de la Ciudad de Santa Fe de Bogotá”, fundado por el cubano Manuel del Socorro Rodríguez y que se considera como el punto de partida del periodismo colombiano, entendido éste como el que genera la circulación periódica y continua de un producto comunicacional.

Fijó la nueva ley como día clásico de los periodistas, el 4 de agosto, pues en el proceso de formación de la norma, se identificó esta fecha como aquella en que en 1793, Antonio Nariño tradujo e imprimió copias de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.

Muchos puristas han aplaudido la decisión, pues consideran que la acción de Nariño tiene mucha mayor significación, por lo clandestina y subversiva, que la de Manuel del Socorro Rodríguez, quien dio inicio a la publicación que lo hizo célebre, con el permiso y el apoyo del Virrey Ezpeleta; lo que implica un contubernio inadmisible para el libérrimo ejercicio del periodismo.

Lejos de esa discusión de índole filosófico, nos debemos preguntar por la fecha del 4 de agosto, pues no es claro que ese día de 1793 Nariño haya publicado el líbelo que le causó tantas desgracias. Muchos historiadores nacionales no se atreven a dar una fecha exacta sobre el día de la publicación, mientras que Enrique Santos Molano, biógrafo juicioso del Precursor, señala que la publicación fue el domingo 15 de diciembre del mencionado año.

De otra parte, apoyándonos en el mismo Santos Molano y en aplicación del criterio que llevó inicialmente a escoger la fecha en que circuló por primera vez el Papel Periódico de la Ciudad de Santa Fe de Bogotá, como día clásico del periodismo; es decir, por que era una publicación periódica y permanente; se podría haber designado el 22 de marzo, ya que ese día en el año 1887, vio la luz en Medellín El Espectador, con lo que se da inicio al periodismo moderno en Colombia y se pone en manos de los lectores una publicación caracterizada por su independencia y su impronta de oposición.

También para animar la discusión, me parece una ligereza haber desechado las fechas en que por tres ocasiones circuló el Aviso del Terremoto, periódico editado en Santa Fe de Bogotá para dar cuenta de los estragos causados por un sismo acaecido el 12 de julio de 1785 y que se constituye en la primera noticia impresa en el Nuevo Reino de Granada.

Está abierto el debate.

Entre tanto, lo obligatorio ahora es reconocer el papel de los periodistas en la consolidación de Colombia como Nación y en el asentamiento de las instituciones democráticas; a veces tan imperfectas como el ejercicio mismo del oficio de que hablamos, pero tan echadas de menos cuando dan paso a la tiranía, al igual que se extraña el resplandor de la verdad, al encontrarse amordazada la prensa.
alonsomolinacorrales@gmail.com




martes, octubre 31, 2006

El Correo #28

APUNTES DEL EDITOR

Es grato regresar a las pantallas de quienes semanas tras semanas nos leían y hacían sus comentarios. Como siempre, El Correo es un esfuerzo para que sigamos conversando de todo los que nos hace seres humanos y ciudadanos. Por eso, este proyecto crecerá en la medida en que repliquemos los contenidos puestos en común y los debatamos por medio de este conducto y en otros recintos y canales comunicacionales.
Del mismo modo, anunciamos la vinculación de la pléyade de reconocidos y honorarios columnistas, que hicieron las delicias de nuestros lectores. Quienes quieran publicar en El Correo, deberán enviar sus trabajos al correo electrónico alonsomolinacorrales@gmail.com
Esta entrega trae una selección de artículos del editor, publicados en El Diario del Otún y en el periódico La Tarde - ambos de Pereira - y que también se difunden en la Emisora Cultural Remigio Antonio Cañarte.
El Editor



NUEVO DISCURSO PARA UNA NUEVA CIUDAD

Por Alonso Molina Corrales

Debo confesar que lo de periodismo para la memoria, en un principio, solo pretendió ser el argumento que me permitiera abordar, desde el oficio con el que me he ganado la vida, el periodismo, el tema que me fascina, la historia.

Esta última ha sido una pasión, muy útil en mi condición de inmigrante. Hace 20 años llegué a Pereira, proveniente del Valle del Cauca y como todo recién llegado me vi avocado a una transacción entre lo que se era, lo que ya no se es y lo que debemos ser en el nuevo contexto; una negociación cultural con la cual uno ya no es lo mismo.

Esa experiencia en Pereira es muy especial, pues hay un discurso cosmogónico muy fuerte, muy etnocentrista; con íconos muy definidos y valores, que al menos hace veinte años eran totalizantes, pese a su talante rústico. Ese canto a lo bucólico era el discurso oficial, pese a las eternas pretensiones de ser ciudad grande.

Para entonces, hacía poco había musicalizado la compositora Sofía Ángel, un poema de Luís Carlos González en aire de bambuco, con el título Maldita sea la ciudad y decían así algunos de sus apartes: “Porque se volvió ciudad, murió mi pueblo pequeño, el de calles empedradas y amplios balcones al viento…” Después califica a la nueva ciudad como “…astilla sucia de infierno…” y “…nido de mafiosos y rateros”.

Lo importante era que esto lo decía el maestro Luís Carlos González, la voz mayor, que con sus poemas mitificó e incorporó a los imaginarios de Pereira, las reliquias de la colonización antioqueña: la ruana, la mula, el perro andariego, el camino, el hacha y la montaña; el arriero, el labriego y el trabajo.

Al lado de esos paradigmas, estaba toda la otra argumentación sobre una ciudad sin puertas y sin forasteros, que se había hecho grande gracias a esa apertura y que mostraba un gran listado de realizaciones, frutos de la concurrencia de las fuerzas creativas de los raizales y los adoptados; quienes terminábamos cantando con el mismo fervor las estrofas del himno de Pereira, con el cual la ciudad agradece: “Salve al esfuerzos de mis heroicos y buenos hijos que con amor, me dieron nombre, me dieron fama, me hicieron grande, me dan honor…”.

Pero la ciudad cambia, la satisfacción de las necesidades de todos va exigiendo mayor esfuerzo y llega mucha más gente; desarraigados cuya capacidad de negociar la transición cultural propia de los inmigrantes es mínima, debido a la marginalidad y a los demás problemas estructurales de nuestro modelo económico.

Por esa razón, creo, con todo respeto, que el discurso sobre la ciudad debe dar cabida a esas realidades económicas, sociales y culturales que han hecho de Pereira la suma de muchas otras. ¿Cómo ven la historia de Pereira los cubanos y los de Villasantana? ¿Cuál es su versión? ¿Cómo se sienten los afrocolombianos que habitan en la comuna San Nicolás? ¿Cómo leen la historia de Pereira y su inserción en ella?

Pienso que para eso debe servir la historia y para eso debe servir el periodismo que ayuda a la memoria.
LA HISTORIA DE LAS HISTORIAS

Por Alonso Molina Corrales

Una fortaleza que engrandece a Pereira, es haber contado desde los primeros años, con hombres interesados en asentar en el papel, los acontecimientos más relevantes de la vida bucólica de lo que al principio era una pequeña aldea y los demás sucesos que la perfilaron como la ciudad que hoy es.

Todo empezó con una importante proliferación de periódicos - en su mayoría “cadapuedarios”, por que circulaban cada vez que podían – dedicados a la defensa de las posturas políticas de entonces, pero también atentos a los acontecimientos de la parroquia e interesados en dar a conocer las inquietudes culturales que surgían entre el reducido grupo de letrados.

Si nos atenemos a lo que dice Carlos Echeverri Uribe en sus “Apuntes para la Historia de Pereira”, donde referencia solamente las publicaciones editadas en imprentas instaladas en la villa de Cañarte, nos daremos cuenta de que entre 1909 y 1920, vieron la luz cincuenta y nueve periódicos.

“Era una epidemia periodística; cada quien y cada cual quería lanzar su hoja, pero, como en los bosques, venían los veranos después de la primavera, esas hojas se marchitaban y morían… y se las llevaba el viento del olvido”, dijo en 1963 sobre esa riada de informativos, Fernando Uribe Uribe en su “Historia de una ciudad, Pereira”.

Muy pronto, de la gacetilla suelta se pasa al esfuerzo sostenido y encomiable de quienes decidieron poner en letras de molde, sus creaciones literarias o la relación de hechos con pretensiones históricas.

En cuanto a lo último, el primero en hilvanar un texto histórico sobre Pereira y publicarlo es Carlos Echeverri Uribe, cuya obra ya citada fue editada en 1909 y 1921, para luego ser el primer tomo de la Colección Clásicos Pereiranos, impulsada por el Instituto de Cultura de Pereira y la Academia Pereirana de Historia, a partir de 2001.

Después vendrían Ricardo Sánchez, Jorge Montoya Velásquez, Fernando Uribe, Nacianceno Arias, Luís Carlos González y Hugo Ángel Jaramillo, con iridiscencias de cronistas. Jaime Jaramillo Uribe, Luís Duque Gómez y Juan Friede, escribieron la historia oficial por encargo del Club Rotario, con motivo del Centenario de la ciudad en 1963. Otros redactaron trabajos, que no han visto la luz, a pesar de que han pasado años: Asnoraldo Avellaneda, Lisímaco Salazar y Yolombó de la Vega; son fuentes obligadas, pero sus textos aún no han sido editados.

Con la reciente aparición de “La Nueva Historia de Pereira: Fundación”, del historiador profesional Víctor Zuluaga Gómez, se abre una nueva etapa en la historiografía pereirana, en la medida en que el trabajo revalúa muchas de las bases sobre las que se ha construido el relato oficial y cuestiona la calidad del trabajo de quienes hasta la fecha se han ocupado de registrar los hechos pretéritos de la urbe.

A pesar de eso, creo que es necesario hacer un reconocimiento a estos pereiranos por convicción, que hicieron posible el acceso al pasado de la urbe, narraron la forma como se pasó de la aldea a la ciudad y recrearon los valores y principios que alentaron la actividad de los protagonistas de esa historia.

A ellos gracias, por haber señalado un camino. Un camino que tiene que ver con el futuro y con la construcción de acuerdos para la convivencia y el progreso; acuerdos con los cuales todos nos sintamos reconocidos en el relato que hace la ciudad de sus propios días, a través de muchas voces.
DON EMILIO VALLEJO Y LA FUNDACIÓN DE CUBA

Por Alonso Molina Corrales

La celebración del aniversario cuarenta y cinco de la fundación del barrio Cuba, casi coincide con el fallecimiento de Don Emilio Vallejo Restrepo, uno de los pocos sobrevivientes de esa generación de patricios del medio siglo, que contribuyó con sus luces y actos a la consolidación de la Pereira que hoy conocemos.

La festividad y el deceso del prohombre, solo serían una casualidad, si no fuera porque Vallejo Restrepo fue el que le dio vía libre a la construcción del barrio Cuba, a finales del quinto decenio del siglo XX, como respuesta al problema de hacinamiento detectado por varios estudios de la época.

En medio del sangriento remolino de la violencia política de los cincuentas, Pereira aparecía como el remanso de paz que podía ofrecerle a los desplazados, sin distingos de filiación política o credo religioso, la oportunidad de reconstruir los sueños arrasados por la intolerancia en sus lugares de origen.

Por cuenta de esa situación, la apacible pero pujante y hospitalaria Pereira, pasó de tener en 1951, una población de 115.342 habitantes a 188.365 en 1964[1]; más de setenta mil nuevos residentes en dos lustros, que se apiñaban en casas que llegaron a albergar - según el exconcejal Gildardo Castro Eusse, en ese entonces el inspector de salud pública encargado de adelantar el censo sanitario de la época – hasta diecisiete individuos bajo un mismo techo.

Para entonces, la presencia del Instituto de Crédito Territorial era casi nula en Pereira. Dice Castro Eusse que no tenía oficina en la ciudad; todo se manejaba desde Manizales y su actividad se había limitado a adjudicar cinco viviendas, cuando el déficit habitacional ya configuraba una crisis de salud pública de grandes proporciones.

En ese momento, aprovechando la dramática problemática evidenciada por el censo sanitario, actúa Don Emilio Vallejo Restrepo, quien en su calidad de alcalde de Pereira, logra que el Instituto de Crédito Territorial se establezca en la ciudad e inicie una serie de programas de vivienda popular, entre los que se encuentra Cuba.

Fue el mismo Vallejo Restrepo el encargado de facilitar la negociación entre el Instituto de Crédito Territorial y los propietarios de la Hacienda Cuba y su voluntad política blindó el proyecto contra los eternos profetas del desastre, que calificaron como un disparate, pretender construir un barrio en esa “lejura” y sin contar con la infraestructura vial y de servicios públicos requerida para ese tipo de iniciativas.

Quizás sin saberlo, Don Emilio, como respetuosamente le decíamos sus conciudadanos, nunca supo que con su compromiso echó a andar uno de los más exitosos experimentos de techo por autoconstrucción a nivel nacional, que luego serviría de inspiración a la política pública que adoptaría la ciudad, con la fundación del Fondo de Vivienda Popular en cabeza de Ernesto Zuluaga Ramírez, durante la alcaldía de Roberto Arenas Mejía.

Tampoco podría haber imaginado entonces, lo que sus ojos cansados alcanzaron a ver al final de sus días: una Cuba populosa y prometedora, con pretensiones de ciudad y en las puertas de un proceso de transformación urbana generado por el Megabus y las obras viales que proyecta la actual administración pública.

Con Cuba, el recuerdo de Don Emilio Vallejo Restrepo será imperecedero. Paz en la tumba de Vallejo Restrepo y los mejores deseos para los habitantes del suroccidente de Pereira.

[1] GRUPO DE ACCIÓN comunitaria y social. Monografía del Barrio Cuba Pereira. Editorial XYZ. Cali, 1990.
EL INCOLORO DÍA DE LA RAZA

Por Alonso Molina Corrales

A propósito del llamado Día de la Raza - que pasó a ser otra de las fechas degradadas por la “social – chabacanería” de la Ley Emiliani – es bueno hacer una reflexión sobre la presencia de afro descendientes e indígenas, en el territorio pereirano.

Lo primero que se debe decir, es que la historia muestra que mucho antes de la llegada de los europeos a lo que hoy se conoce como Risaralda, el control del territorio estaba en manos de los Quimbayas, cuya presencia se prolongó, a pesar de la persecución y la explotación, hasta el año de 1874, cuando el gobierno de Cartago ordenó la extinción la aldea La Paz, llamada antes Pindaná de los Cerritos, el último reducto de ese pueblo precolombino.

Del mismo modo, los historiadores y cronistas reseñan la presencia de afrodescendientes en la zona que hoy ocupa Pereira, por cuanto en su sitio se asentó por más de ciento cincuenta años, la Cartago del Mariscal Robledo; plaza militar y minera, que requirió del trabajo de los esclavos negros. Luego, cuando la fundación española se mudó a las sabanas que hoy ocupa, la esclavitud de los africanos y sus vástagos, sustentó la economía colonial, con una crueldad tal, que los alzamientos y fugas no se hicieron esperar; siendo las más importante la protagonizada por 27 esclavos en 1785 y que dio como resultado, el fugaz asentamiento de un palenque en lo que hoy es Turín. También es un hecho avalado por la historiografía, que a la ceremonia de fundación de la villa de Pereira en 1863, asistió Guadalupe Zapata, mujer negra ya asentada en los alrededores.

Con lo anterior se hace claro que el territorio pereirano, fue habitado muchos años antes y hasta épocas relativamente recientes, por grupos étnicos diferentes a los que conformaron las riadas migratorias de mestizos y blancos provenientes de Antioquia.

Lamentablemente, la historia oficial de Pereira narra la gesta de esa colonización con acento paisa, invisibiliza la presencia indígena y negra “precañarte” y no da cuenta de los relatos que suponen las corrientes migratorias que recalaron en la aldea, la hicieron crecer vertiginosamente y la convirtieron en la urbe multicultural y pluriétnica que es hoy en día.

Por esa razón, los asentamientos afrodescendientes, por ejemplo, numerosos y ricos en posibilidades para engrandecer a Pereira en términos económicos y culturales, solo existen para el establecimiento, como frías cifras del asistencialismo gubernamental y no como estamentos actuantes, creativos, de la sociedad contemporánea; pereiranos de pleno derecho.

¿Si esto pasa con los afrocolombianos, cuya ocupación del territorio pereirano obedece a unos patrones comunitarios que los homogenizan y son prometedores en términos de organización social y muchos de sus líderes tienen peso específico en el panorama político, qué se podrá decir de los indígenas chamíes? Ellos ya no son los que estaban en Cauquillo o Purembará; ellos son los que hieren nuestras conciencias anestesiadas en cada esquina de Pereira, con sus pies descalzos y sus numerosos hijos sin esperanzas. Distribuidos en el mapa de la mendicidad, no son nada como grupo; solo relictos de un pasado precolombino que aún agoniza, imágenes de un país que ignoramos con indiferencia criminal. ¿A qué niveles infrahumanos llegó su pobreza? ¿Qué hizo que la tolerancia de ese pueblo, acostumbrado a una miseria secular, se haya agotado, para luego arrojarse a la indigencia citadina?

Esas son las razas, que junto con la surgida del mestizaje, hacen de Pereira lo que es hoy en día. En medio de la celebración del ahora pálido – incoloro, más bien - Día de la Raza, son referentes históricos, pero en la cotidianidad, son una realidad cultural, económica y demográfica, que debe contar al momento de construir una ciudad con destino.
LA CALLE 19

Por Alonso Molina Corrales

La anunciada remodelación de la calle 19, como complemento del proceso de recuperación del centro tradicional de Pereira, constituye una intervención urbanística a una de las vías con más historia de la capital de Risaralda.

Según la historiografía institucional, en la esquina de la calle 19 con carrera octava, el cura Remigio Antonio Cañarte dijo la misa que oficializó la fundación de la aldea de Pereira.

Los cronistas dicen que por ella ingresaban a la aldea, quienes llegaban de visita o por negocios, luego de haber pasado por el paraje llamado La Brigada, donde actualmente es el parque Olaya Herrera.

El arribo del ferrocarril en el segundo decenio del siglo XX, acentuó su condición de vía de acceso a la ciudad, pues los pasajeros se bajaban en la estación del parque Olaya Herrera y subían por ella con sus petacas a cuestas.

Imaginémonos lo que encontraban los viajeros a su paso por la calle 19: viejas casas de bahareque convertidas en locales comerciales y cafés, parecían ceder su lugar a las estructuras de la ciudad moderna, como eran entonces el Palacio Nacional, el Gran Hotel, el Hotel Soratama, el edificio Braulio Londoño y el Palacio Municipal.

Otro hecho que incorpora la calle 19 a la historia de la ciudad, es que las primeras cuadras pavimentadas con el concurso de la ciudadanía, fueron las ubicadas en ese eje vial, entre las carreras octava y novena; como quien dice, en esa vía nació el cobro de la valorización, tan de moda por estos días.

Del mismo modo, se debe decir que la remodelación de la calle 19 plantea también, la intervención del parque Olaya Herrera, el más generoso espacio público de la ciudad; pero al mismo tiempo, el más abandonado y subutilizado.

Quizás su conexión con la mencionada vía, le devuelva el bullicio y la febril actividad que tuvo, cuando estaba la estación del tren y el Instituto Técnico Superior. Una buena oportunidad para que los pereiranos lo caminen y se apropien de él, desplazando las lacras que hoy lo convierten a juicio de los antropólogos, en un “no lugar”.
La remodelación de la calle 19 y del Parque Olaya Herrera, son intervenciones necesarias para mejorar los ámbitos donde transcurre la vida ciudadana.

Un elemento esencial de todo proceso de cultura ciudadana es el relacionado con la adecuación del contexto donde interactúa el transeúnte, pues si no es agradable y seguro, ningún discurso o norma garantizará su apropiación y uso, con base en acuerdos mínimos de convivencia. Creo que la remodelación de la vía y el parque, generará nuevas relaciones de los pereiranos con esos espacios y eso es bien importante para la sostenibilidad del centro tradicional de Pereira.

El pasado de la calle 19 permite justificar plenamente el proyecto de remodelación de esa vía, con lo cual se sigue demostrando, que en la historia siempre encontraremos las claves para construir el futuro.
MOVILIDAD

Por Alonso Molina Corrales

Por estos días en que Pereira pasa de la satisfacción por el goce de obras viales recientes como la avenida Belalcazar, a la exasperación por la imposibilidad de circular por la ciudad en forma fluida; por cuenta de Megabus y de algunas obras de mantenimiento; la movilidad está en primer plano y en particular, el plan integral que sobre la materia se elaboró recientemente a instancias del Área Metropolitana Centro Occidente.

Formulado para integrar los ámbitos regional, metropolitano y municipal, el plan señala una serie de obras y programas que se deberán adelantar para hacer de Pereira y su basta zona de influencia, una conurbación integrada a los circuitos comerciales de la globalidad y cómoda para el disfrute de propios y extraños; lo que es oportuno y consecuente con la preocupación que, sobre el asunto, ha tenido a lo largo de su historia, la dirigencia de la actual capital de Risaralda.

Desde las primeras épocas, la élite pereirana se ocupó del ordenamiento de su crecimiento urbano, la movilidad y la interconexión con el resto de centros poblados de la región. Siendo la pequeña aldea hija del cruce de caminos – sobre todo aquel construido por concesión otorgada al cartagüeño Felix de la Abadía - sus líderes trabajaron para consolidar esa ventaja comparativa, hasta el punto de inaugurar el tercer decenio del siglo XX, como una urbe conectada al sistema férreo nacional y con carreteras de buenas especificaciones, hacia Santa Rosa de Cabal, Cartago y Armenia.

Después, cuando las relaciones económicas, sociales y culturales unieron en un estrecho abrazo a Pereira y Dosquebradas, el cañón del Otún se erigió como un obstáculo difícil de salvar con soluciones viales eficientes. El tramo entre el puente Mosquera y La Popa era una tortura y la efímera vía de El Sesteadero, tan solo un paliativo. La construcción de la vía La Romelia – El Pollo y el viaducto César Gaviria Trujillo, fueron las soluciones al más grande problema de movilidad en el ámbito intermunicipal.

Quedó atrás la interminable fila de buses repletos de pasajeros comprimidos y sofocados, subiendo y bajando por La Popa; como también pasó a la historia, el conjunto de narraciones decimonónicas, que describieron el paso por el valle que ocupa hoy Dosquebradas, como una prolongación del tenebroso tránsito por el camino del Quindío, entre Salento y Pereira.

El inicio de las operaciones de Megabus ha puesto en evidencia que, pese a los esfuerzos de los últimos años en materia de infraestructura vial, Pereira y su vecina Dosquebradas están en déficit. La preocupación crece en la ciudadanía, cuando a las restricciones impuestas por el Megabus, se le puede sumar la inminente semipeatonalización de la calle 19 y las dificultades que traerán los proyectos viales financiados por valorización. Síntomas de una emergencia que no da espera, son los trancones, la saturación de la intersección de Turín y las dificultades para llegar al centro de Pereira. La queja es solo una: ¡No hay por donde andar!

Sin embargo, la historia cuenta la forma como la ciudad y sus habitantes hallaron fórmulas, que siempre incluyeron, al pie de las intervenciones físicas, la imaginación, la paciencia y el compromiso de quienes así, dejaron de ser partes del problema y se convirtieron en protagonistas de la solución. Lo importante aquí es que las autoridades entiendan que hay una emergencia vial y la ciudadanía sepa que Pereira ya no está para pasear en carro por las calles y carreras de su centro tradicional.

martes, agosto 22, 2006

El Correo #27


Pereira, Agosto 6 de 2006 #27
Apuntes del Editor
LA SEGURIDAD ES UNA SENSACIÓN
Con los lamentables atentados terroristas perpetrados por la subversión y la presencia de ésta en lugares poco habituales y reputados de inaccesibles o al menos de no recomendables para los insurgentes, como la Autopista Panamericana entre Tulúa y Buga, se confirma la tesis de que lo único que pueden brindar las instituciones del Estado a los ciudadanos, es una sensación de seguridad, si la preservación de ese supremo bien solo descansa sobre esquemas policiales y castrenses.
La incursión de las FARC en la importante arteria que comunica al centro occidente del país con Cali; cuyo tránsito era el más confortable por las especificaciones de la vía y el más seguro por su constante monitoreo y su ubicación en todo el centro del valle geográfico del Cauca; fue en verdad, una carga de profundidad contra la confianza de los ciudadanos que la frecuentan.
La especial coyuntura generada por la posesión de Álvaro Uribe Vélez como presidente reelegido y la esperada reacción de la subversión, empeñada en demostrar su capacidad de generar caos, hizo que se redistribuyera el pie de fuerza y se debilitaran aquellos flancos bien guarecidos por costumbre, como fue el caso de la autopista vallecaucana.
El anterior planteamiento es correcto, si recordamos que la guerra contra la subversión solo se puede ganar en términos militares, si contamos con tres tipo de fuerzas armadas: a) Una de carácter territorial, encargada del cuidado y vigilancia de la infraestructura; b) Una encargada de perseguir a los alzados en armas donde estén, y c) Otra, de carácter móvil, que obre como masa crítica, lista a contraatacar en los escenarios donde los insurgentes actúen y se desgasten con sus acciones bélicas.
Sin un esquema parecido, la tarea de garantizar el orden y la tranquilidad, será como tratar de evitar que el agua se vaya de un colador: si se tapan unos agujeros, el líquido se escapa por otros; justo lo que pasa ahora, con ocasión de la apertura del segundo mandato del Presidente Uribe. Se mueven contingentes de un lado para otro, confiados en una labor de inteligencia que aún deja dudas o guiados por el criterio de salvaguardar lo que en términos políticos y mediáticos sea más sensible, pero se descuidan otros, quizás más delicados.
Como el escenario ideal no es sostenible en términos económicos y el afán de lucro –tráfico de armas, de droga y demás productos y servicios bélicos que dejan grandes ganancias - sigue bombeando el combustible que mantiene viva nuestra hoguera nacional, debemos decir también que el triunfo militar está lejos y el día que llegue no querrá decir que la paz y la consiguiente seguridad reine finalmente, pues muy pronto habrán otros dispuestos a desafiar a las instituciones y a atentar contra la vida, honra y bienes de los ciudadanos, en nombre de unas inaplazables reinvidicaciones sociales que no llegan y en contra de la actitud cínica de los más poderos: “Después de mí, que llegue el diluvio”.
Por esa razón, creemos que la verdadera seguridad dispensada por el Estado, reposa en que éste mantenga el monopolio de las armas, al tiempo que lidere políticas tendientes a garantizar una vida digna para toda la población, con igualdad de oportunidades para todos y retribución efectiva al trabajo y al estudio. La mejor seguridad es la que me dispensa el hecho de hacer parte de un Estado que me permite vivir, crecer y progresar como un ser humano. Lo otro es una sensación que se diluye cuando el valiente soldado o el abnegado policía es desplazado para “tapar otro roto”.

BAGATELAS*
Periodismo para la memoria

Por Alonso Molina Corrales

Empezó agosto y ya se sienten los ecos de la celebración. Un año más suma Pereira a su historia y el 30 de agosto el contador marcará con timbres y campanas el número 143, cifra que, para algunos, no hace merecedora a la ciudad de una historiografía. Está biche, dirán quienes conciben la historia como algo sepultado bajo cientos de metros de tierra.

Sin embargo, los hechos que han tejido el recuerdo de la villa están ahí, a la vista de todos y hoy más que nunca, pues con actividad de hormiga, historiadores profesionales esculcan los archivos y no dejan títere con cabeza.

Pero en gracia de discusión, si nos ponemos en la tarea de mirar más allá de la era que inauguró el presbítero Remigio Antonio Cañarte y su séquito de cartagüeños “buscalavida”, estas tierras tienen más historia referenciada, que muchas otras zonas de la geografía nacional.

Fuera de la perdida saga de los Quimbayas, están las vidas y milagros de quienes fundaron y habitaron el Cartago de Jorge Robledo, a mitad del siglo XVI y por espacio de un poco más de ciento cincuenta años; un lapso cuyas fechas memorables, deberíamos incorporar a nuestro calendario de celebraciones cívicas.

Y digo esto porque, aunque los españoles abandonaron la villa y la manigua se tragó las calles, plazas, conventos y casas, ciertas relaciones de intercambio comercial y cultural mantuvieron viva la vinculación de Cartago con su primer asiento, alrededor del cual gravitaban labriegos que no abandonaron sus fundos a pesar de la mudanza.

Seguramente la presencia de esos asentamientos rústicos en las cercanías de las ruinas de “Cartagoviejo”, alentaron el mítico sueño de Francisco Pereira Martínez. “Si estos permanecieron aquí a pesar del trasteo de Cartago, otros también podrían hacerlo”, pensó seguramente el patricio durante sus desvelos de fugitivo.

Todo eso nos puede llevar a concluir que Cartago nunca se fue del todo y que lo oficializado el 30 de agosto de 1863, fue el inicio de otro tomo sobre la misma historia. Pereira Martínez le dio voz a un sueño que estaba en el imaginario de los comerciantes caucanos, una vía directa a Antioquia y más tierras incorporadas al incipiente aparato productivo de la joven nación.

Por esa razón pienso, que no debemos limitarnos a conmemorar el 30 de agosto. Incorporemos al Mariscal Robledo y sus obras al altar de nuestros notables y recuperemos para ejemplo e inspiración de las actuales y futuras generaciones, más de ciento cincuenta años de historia.

*”Bagatelas, periodismo para la memoria”, se emite en el boletín cultural de la Emisora Remigio Antonio Cañarte (97.7), los miércoles y viernes a las 5:00 de la tarde.

La Columna de Marulo

¿QUÉ SABE USTED DE CECILIA?

Por: Edison Marulanda Peña

El 2 de agosto de 1976 un accidente automovilístico, al regresar de una actuación en Galixia, segó la vida de Cecilia (Evangelina Sobredo). Se ratificaba, una vez más, aquel pensamiento trágico de los griegos: “ Los amados de los dioses mueren jóvenes ” .

Ella es una de las dos cantautoras españolas más importantes de los años 70, la otra es Mari Trini. Al cumplirse 30 años del suceso que truncó su carrera cuando apenas sumaba 28 años, es oportuno repasar algunos aspectos de su vida.

En sus discos vive la herencia del pop anglosajón, la libertad de respirar los sueños individuales y jamás ocultó que amaba la música de Rolling Stones, Bob Dylan y Joan Báez.

¿De donde surgió el nombre artístico de esta mujer que puso la voz en la llaga de la hipocresía de una sociedad reprimida por la dictadura de Franco? Fueron los responsables de CBS, el sello que la contrató, quienes la rebautizaron inspirándose en la canción “Cecilia” de Simon & Garfunkel, dos de sus artistas más exitosos.

Algo particular es que por ser hija de un diplomático gran parte de su educación se desarrolló fuera de España y en lengua inglesa. El viajar y vivir con su familia entre culturas tan disímiles como Inglaterra, Finlandia, Portugal, Jordania le permitió llenar su equipaje de experiencias y de canciones que conocía en inglés y luego traducía al árabe o el portugués. Aunque no se atrevía a mostrarlas a nadie por temor al rechazo.

Apenas a los 9 años esta madrileña aprendió el español. Sólo alcanzó a grabar tres LD y uno póstumo apareció en 1984 con letras inéditas que en su momento tuvieron problemas con la censura como “Soldaditos de plomo” y “Doña Estefaldina” . Ya desde el primer álbum titulado “Cecilia”, que incluye Dama, dama / de alta cuna, de baja cama,/ señora de su señor / amante de un vividor, se percibe que no es ajena a la línea que caracteriza a los cantautores de los 70, comprometidos con la demanda de libertades individuales y de un cambio a favor de la democracia en su país.

Cecilia va más allá del reclamo de la libertad política. Mientras las mujeres de la generación anterior a la suya morían sin haber estrenado las libertades de pensamiento y de opinión en una sociedad patriarcal y timorata, ella usaba ambas como materia prima de sus originales canciones.

Una prueba de su coherencia con esta postura libertaria, fue lo que sucedió con “Amor de medianoche” y su participación en el Festival de la OTI de 1975. La canción tenía la firma de Juan Carlos Calderón, toda una institución musical, y la designación de Cecilia llegó por un acuerdo entre el autor, TVE y el selló discográfico CBS. Al conocer la letra, Cecilia se negó a cantarla por la actitud de resignación femenina que había ideado Calderón. Le propuso al autor colaborar con él para reescribir el texto y hacerlo más acorde con su forma de pensar las relaciones de pareja. “Me has mirado como quien mira el mar / como un lujo que debes conservar, / yo no quiero ser tu sombra en un rincón / la muñeca que no tiene opinión.” Con estos versos empieza “ Amor de medianoche ” y con ella ocupó el 2º puesto en dicho festival.

¡30 años ya! Todavía suenan en las frecuencias de A.M. y F.M. La espuma del mar, / un grano de sal o de arena, / una hebra de pelo / una mano sin dueño / un instante de miedo, / una nota perdida, / una palabra vacía en un poema, /una luz de mañana, / así de pequeña soy yo, nada de nada.
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REPORTE BIBLIOGRÁFICO

Por LIBROFILO PAGINADOR*
Ácaro Especial
Historia en dibujitos
Hola, es un placer volver a comunicarme con los lectores de El Correo. No me había vuelto a reportar, porque estaba ocupado digiriendo una suculenta versión de la Enciclopedia Británica, en papel de 120 gramos, que llegó a los anaqueles de la sala de redacción, como un regalo del cielo.
Como si fuera el postre y con el nombre de la Academia Pereirana de Historia en el remite, han llegado a mi mesa los tres primeros números de la historieta llamada “Ciudad sin puertas”, que tiene el propósito de narrar los acontecimientos de la capital de Risaralda, desde antes de la llegada de los españoles hasta nuestros días. En términos creativos, es un importante esfuerzo que demuestra como los nuevos formatos se pueden poner al servicio de la divulgación histórica, tan importante en estos tiempos de confusión, con mucha calidad y profesionalismo local. Es también destacable el resultado, por ser el fruto de una unión entre la Alcaldía de Pereira, el Instituto de Cultura de Pereira, la Academia Pereirana de Historia, la Corporación Cine Club Borges y el colectivo creativo Leyenda. Esas sociedades son las que necesita la cultura. Felicitaciones. Esperamos los nuevos episodios de esta aventura llamada Pereira, una “ciudad sin puertas”.
* Llegó a esta redacción en un libro adquirido en la Librería “Roma”. Fue testigo y víctima del robo del texto en que trabajaba y con él recorrió muchas bibliotecas y supo de muchas manos, hasta llegar al estante de la calle 21 entre carreras 5ª y 6ª. Ahora vive en la biblioteca de El Correo.
Pedido de un hijo pereirano
En la inhóspita selva política donde se cruzan el bien y el mal como si fuera una batalla de fuego cruzado, la ética, el orden, la disciplina y la decencia se pierden por el provecho de cada particular.
Es triste que, cuando una ciudad como Pereira está en su apogeo y potencia de desarrollo, las gentes de nuestra tierra no se unan al unísono en un grito, aclamando el cese de la violencia que se vive en nuestros barrios, de las persecuciones y las presiones ejercidas a personas de bien.
Por este motivo, como hijo de esta tierra en donde mis padre me criaron, solo le pido; después de haber perdido a manos de la violencia a toda mi familia, padre, hermana y madre; recapacitar y volvernos pereiranos de verdad; es decir, personas de bien, dignos ejemplares de la fuerza arriera, que le dio pujanza a nuestras tierras, personas de palabra y orgullo por el trabajo y el desarrollo de nuestros negocios y nuestros trabajos, y agradeciendo el que por fin las riendas de nuestra ciudad hallan vuelto a las manos de las personas que son.
Les agradezco el haber leído y entendido mi correo electrónico y solo les pido el recordar siempre que esta es una tierra de hombres de valor...
Álvaro José Esquivel Delgado
AGRADEZCO EL REENVIO DE ESTE MATERIAL Y LA PRESENTACIÓN DE NUEVOS CORRESPONSALES. TAMBIEN ESPERO COMENTARIOS Y APORTES PARA ENRIQUECER ESTE CORREO Y ESTE DIÁLOGO.
alonsomolinacorrales@yahoo.com

lunes, julio 31, 2006

El Correo #26


Pereira, Julio 31 de 2006 #26
Apuntes del editor
Asuntos que preocupan
A medida que se conocen los alcances de la reforma tributaria del Presidente Álvaro Uribe Vélez y de su Ministro de Hacienda Carrasquilla, el horizonte para millones de colombianos se oscurece; el de los colombianos que pelean por no despeñarse más allá de la línea de la pobreza y de los colombianos desposeídos que se niegan a ser contados entre la suma creciente de indigentes. Sorprende el cinismo con que encaran el innoble reto de aniquilar los sueños de los necios que le apostaron a cuatro años más de lo mismo y de los que no lo hicimos y fuimos aplastados por la gran conspiración mediática, que ahogó el debate y nos metió a Uribe por ojos, oídos, nariz y boca. Carrasquilla llega al Capitolio a presentar su proyecto, acompañado de cámaras de televisión y de un gran séquito, que secunda las acciones del régimen, en procura de las migajas que caen de la alta mesa.
El gobierno dice que el proyecto le apunta a una reforma tributaria neutra, porque no implica nuevo ingresos para el Estado. Pero tampoco para las clases medias y para la pobrecia; por el contrario, la iniciativa los pone a pagar IVA en la comida y aumenta la base de ciudadanos cuyos salarios serán objeto de la retención en la fuente. ¿Si eso es neutro, cómo sería entonces una reforma orientada a recaudar más y mayores impuestos?
Lo más grave es que nada se puede esperar del Congreso de la República, donde la mayoría uribista es decisiva y al parecer, actuará con la precisión de un reloj suizo y sin consideración ninguna con los sectores sociales amenazados por la iniciativa.
La nueva Presidente de la rama legislativa, Dilian Francisca Toro Abadía, ha dicho que brindará todas las garantías, pero hay pesimismo. Sin embargo, el Polo Democrático Alternativo anunció que presentará su propio proyecto de reforma tributaria, eliminando el IVA para todos los artículos de la canasta familiar y a todas las operaciones de sus cadenas productivas respectivas, lo que asegura al menos una discusión enriquecida, donde tendremos que participar todos los estamentos sociales.
Claro, previendo que la docilidad del Congreso de la República no será una virtud de la opinión que se expresa a través de los medios de comunicación, el proyecto de reforma tributaria, alegando la protección a la libertad de prensa, no grava con el IVA a los periódicos, con lo cual los condiciona y el Gobierno Uribe hace carambola, pues en la mayoría de los casos, estas casas editoriales tienen intereses e inciden en la televisión incidental y por suscripción, en la radio y en otros medios alternativos… Los mismos que le aseguraron la reelección al mandatario. ¿Gratitud o prevención?
BAGATELAS
Periodismo para la memoria

Por Alonso Molina Corrales

Por estas épocas de reforma tributaria, no dejan de venir a mi memoria, los hechos que constituyeron la llamada Revolución de los Comuneros, entre finales de 1780 y marzo de 1782 y que fueron motivados, justamente, por la imposición de nuevos tributos, para financiar la guerra que la corona española sostenía con Inglaterra.

Uno de los momentos más importantes, fue el levantamiento en la ciudad del Socorro, el 16 de marzo de 1781, alentado por una mujer llamada Manuela Beltrán, que rompió el edicto fijado por el Regente Visitador Don Juan Francisco Gutiérrez de Piñeres, para anunciar los nuevos gravámenes a productos de consumo generalizado.

Luego, pasó de todo: Los ejércitos realistas fueron arrollados por la horda de campesinos y artesanos, que enardecidos marcharon hacia Santa Fe de Bogotá, gritando “Viva el Rey y muera el mal gobierno”. Con dificultad, los alzados fueron convencidos de negociar en Zipaquirá, a instancias del Arzobispo Caballero y Góngora, quien con su presencia bendijo unos acuerdos que beneficiaban a los Comuneros y con su silencio se hizo cómplice de su incumplimiento por parte del Virrey Manuel Antonio Flórez. Los líderes del movimiento fueron procesados y ejecutados en forma cruel, para escarmiento de las presentes y futuras generaciones. Imposición, engaño, traición y represión, ya eran entonces protagonistas de nuestra historia patria.

Pero hoy no podemos hablar de imposición, de engaño, ni de traición, pues el gobierno del Presidente Álvaro Uribe Vélez hará en materia tributaria, lo que siempre dijo que quería hacer y no había podido, incluso con referendo de por medio. Ahora, con el aval que le da esa aplastante y según los hechos, inerte mayoría, el Jefe del Estado se prepara para dar otra vuelta a la tuerca, con la frialdad del odontólogo: una reforma tributaria del tamaño de sus sueños.

Como anestesia, ofrece devolver el IVA que se recaude a los estratos 1 y 2, a través de cheques girados a las familias inscritas en el Sisben y que seguramente serán entregados en el marco de los Consejos Comunitarios de Gobierno, con lo que esos encuentros televisados serán más emocionantes, al mostrar al Príncipe derrotando la pobreza, mientras las clase media se extingue sin doliente.

¿Será que merecemos los mandatarios que tenemos?
A propósito de una visita
Un par de tintos con Alberto Salcedo Ramos *
Por Franklin Molano Gaona

-Aló, aló. Si el señor Albero Salcedo Ramos, por favor. Preguntó el periodista.

-Si con él. Quién me necesita. Anotó Salcedo del otro lado del teléfono.

-Cómo le va. El periodista se identificó con su nombre completo y su actual ocupación e indagó a Salcedo por un espacio en su agenda del día siguiente con el fin de hablar y realizarle una entrevista.

-Hombre muy agradecido. Veámonos ahí en la Feria del Libro. En el pabellón G, a eso de las 6:00 de la tarde. Allí te espero, y sin decir más colgó.

La cita se acordó minutos antes de la lectura del más reciente libro de Juan José Hoyos, brillante cronista de Medellín, que se dio a conocer en el escenario periodístico con una entrevista a Pablo Escobar Gaviria, a quien magistralmente Hoyos desnudó como uno de los capos del narcotráfico más importantes del mundo.

El encuentro entre Salcedo Ramos y el periodista se dio en Bogotá en un atardecer frío y con amenaza de lluvia y en medio de una deslucida Feria Internacional del Libro, que ese año no había traído a figuras literarias de renombre ni mucho menos conferencistas que convocaran el lleno de público en las salas.

Al llegar al lugar acordado, el joven comunicador buscó a Salcedo y lo halló a pocos metros de la entrada del pabellón G. Estaba sentado en una mesa redonda conversando con personas, que tenían en común, chaquetas largas y oscuras para espantar el frío y un deslumbrante conocimiento sobre la literatura Latinoamericana.

Sin vacilar, el periodista se presentó y al único que saludó de mano fue a Salcedo Ramos.

-Tráete una silla y conversamos. Anotó Salcedo.

El comunicador se acomodó, sacó su libreta, destapó su espero y desenfundó su grabadora marca Sony de color gris.

-Y de qué vamos a hablar. Preguntó en tono firme Salcedo.

-Quiero que hablemos sobre sus personajes, cómo los encuentra y qué técnicas utiliza. Replicó de inmediato el escritor.

Salcedo Ramos saltó a la crónica con textos que rescatan personajes del deporte que en su momento fueron ídolos pero que la memoria y la prodigiosa pluma de este barranquillero de 44 años de edad se niegan a olvidar. De él se conoce El arbitro que expulsó a Pelé, ganador de un premio de periodismo Simón Bolívar y El Oro y la Oscuridad, semblanza del boxeador Antonio Cervantes ‘Kid’ Pambelé, por citar algunos de sus manuscritos.

Salcedo se acomodó de nuevo en la silla y lo primero que dijo fue: “En el caso de la escogencia de los personajes hay que provocar cierta familiaridad que surge entre los personajes y el cronista”.

Minutos después cruzó su pierna derecha sobre la izquierda y sentenció: “el narrador debe entrar en esa entraña que rodea al sujeto. En su alma y debe lograr descifrarla con el fin de que el lector conozca esos episodios que quizá la gente no conoce. El narrador debe dejar en el papel esa dosis de bondad y de maldad del personaje. Para contar buenas historias se necesita de esas dosis de maldad que ofrece el personaje, maldad que por supuesto también tiene un límite”.

Y en ese punto se detuvo y le advirtió al periodista: “¡Ojo no se trata de linchar al personaje, ni de fusilarlo ni menos colocarle una aureola! No, debe ser una mezcla entre Superman y Woody Allen. Se necesita un ojo perverso. Hay que mostrar lo malo y lo bueno de ese personaje”.

Con un nuevo tinto recomendó: “Busquen personajes de extremos. Que hayan vivido mucho. Que tengan mucho para contar y muéstrenle a las personas esas personajes que han estado en lo más alto y en lo más bajo”.

Se despuntó su chaqueta, se volvió a acomodar en la silla y sugirió los siguientes pasos: “Acudan a los periódicos, las revistas y documentos. Luego vayan a la familia y los amigos y dejen para lo último el personaje. Cuando lleguen a él, no lo hagan sentir parte de su trabajo, que no sienta que con ese personaje se gana la vida el periodista. Debe eso sí, generar cierta confianza que le permita al personaje entender que además de que el periodista esta haciendo su trabajo, el periodista sienta las cosas que ese personaje siente, que el periodista se acerque pero que no haya complicidad”.

Con su mano izquierda un poco levantada, advirtió: “No se convierta en su manager o su representante. El periodista debe escribir su historia y no la que el personaje quiere que se publique”.

“Pero hay cosas duras y complejas. En alguna ocasión me enviaron a entrevistar a un compositor y la cita se acordó a las 8:00 de la mañana y al llegar a su casa me recibió con un vaso de whisky, luego empezó a agredir de manera verbal a la mujer con la que vivía….eso plantea un dilema: qué se cuenta y qué no. Esa escena yo la viví y eso quedó grabado….Pero dónde está el límite. Lo del vaso de whisky quedó. Si él sabe que yo soy periodista y voy hacia su casa y me recibe con esa bebida, creo que poco lo interesa. Lo del maltrato a la mujer no lo coloqué por respeto a ella. Lo hice pensando en ella”.

Luego de ese testimonio, al comunicador se le vino a la cabeza un episodio similar, que también le contó a Salcedo Ramos. “En alguna ocasión el periódico decidió hacerle unos perfiles a los candidatos a la alcaldía de Pereira. En esa época Luis Alberto Duque, quien luego perdió su vida al estrellar su carro particular contra un colector de basuras de la empresa de Aseo, era uno de los más opcionados. El candidato me citó en su casa a las 7:00 de la mañana, donde me recibió sin camisa.

Mientras me hablaba terminaba de vestirse y luego de 20 minutos de charla, gritó a uno de sus hijos. Lo que hice cuando estaba escribiendo la historia, fue dejar que salió a recibirme sin camisa, mientras yo veía su obeso y pálido dorso, y me reserve -por repuesto- que insultaba a sus hijos.

Los escritos de Salcedo cuentan con un gran sentido estético y literario sin transgredir y sin caer hacia el cuento. Es virtuoso. Es periodismo literario puro. No es rebuscado, es sencillo. Logra descubrir al personaje sin que sea falso. Va al grano y no traiciona las fuentes. Es un escritor muy cotidiano.

Un nuevo tinto sirvió para hablar de la lectura de periódicos. “La prensa se lee para estar enterado de lo que ocurre y muchas veces en sus páginas aparecen historias. No me satisface un periódico que informe pero que no este bien escrito. No me interesa”.

El encuentro finalizó cuando el periodista le preguntó por la poesía y en ese instante a Salcedo Ramos se le abrieron los ojos: “la poesía me gusta y me seduce, pero la mejor poesía es la que va fluyendo de manera poética. Soy enemigo de la poetización, sobre todo cuando no tiene nada que ver con la historia, “……El sol a los lejos del horizonte…..”, esa es una postal. La poesía enriquece la forma y puede estar en todo. Hay que saber juntar el periodismo y la poesía”.

* Salcedo Ramos estará este miércoles 2 de agosto en el auditorio de Comfamiliar del centro de Pereira donde ofrecerá una conferencia con motivo del día del periodista

Desde el Andarivel
Padres e hijos
Por Carlos Victoria
La moralidad de estos tiempos es cualquier cosa. En nombre de la libertad y otras férulas, el hegemon arremete contra pueblos insumisos. El hambre pulula, aunque las cifras del crecimiento económico traslapen espejismos. En 1958 Camus sentenciaba que cada uno para justificarse, se apoya en el crimen del otro. En fin, la moral en las actuales afugias resulta una mercancía más, un producto con muchos aspavientos pero digerible. Es más: Dios es el comodín para justificar hasta la desgracia humana.

Tal vez por largo tiempo los colombianos y colombianas, por venia de una cultura con sus luces y sombras, estábamos a la espera de que algún día un sacerdote raso asumiera su condición de procreador, cuestión inevitable pero disimulable. Así fue. El nombre no nos importa, ni las circunstancias. Aquí lo que vale es que este religioso –abrigado en Santander- abrió el confesionario de sus culpas para dejar ver ese ser humano con su descendencia terrenal.
El pastor de marras – ahora expulsado del infierno patrio - ha dejado en pié un hecho incontenible: ha llegado la hora para que la iglesia católica se reinvidique ante su feligresía y deje a un lado la doble moral que la desprestigia. Ayer fueron los escándalos en Estados Unidos y otras sociedades conservadoras. Hoy puede ser cualquier pueblo de Colombia, donde los santos varones asuman sin pena ni gloria el predicado de su papel de reproductores, con su descendencia de niños y jóvenes de apellidos postizos.
Aquí en la comarca por doquier se tejen historias, rumores y chismes, como parte de la censura social que discurre por debajo de la mesa, a la sazón de la esfinge del moralismo anodino que nos caracteriza, tanto hacia los reverendos, como de ellos hacia nosotros. Es explicable en una sociedad crucificada por el miedo y la falta de carácter para asumir sin desparpajo lo que somos finalmente: un conglomerado humano con aberraciones y flaquezas, con sus ruidos y silenciosos perversos.
Por supuesto que no hay nada nuevo en este tipo de hechos. Es decir de estos curas-padres. Lo canalla, para los fieles que acuden a los servicios religiosos católicos, es que el canal de comunicación de Dios con el ecosistema espiritual esté plagado de pastorcitos mentirosos. Convivencia clandestina y marrullera, ante su temor de ser juzgados – moralmente – por los hombres; porque de la justicia divina no nos consta nada. Habrá que repetir con el legendario Patxi Andion “Padre Pueblo haznos caer en la tentación de la libertad”. Esa que solo reclamamos para confesarnos en público.
No es el tono inquisidor de los jerarcas, ni la balbuceante condición de nuestra prensa, ni mucho menos los golpes de pecho de los moralistas de cartel, lo que apagará el incendio de la carne clerical. A futuro es probable que hilemos por un camino menos alucinante. Una reforma profunda, pero humana y de calado liberal, que le abra paso a un sacerdocio sin castos pero tampoco de discípulos camuflados. Por lo pronto me caso con aquellos y aquellas (digo religiosos y religiosas) que sin aspavientos no viven del cuento. Viven para el cuento, que es otra cosa. Los demás construyen una realidad social cada vez más telúrica, pero irrisoria.
El sueño en vigilia

Diccionario de la Irreal Academia de la Lengua Viperina

Por: Álvaro Camacho Andrade

Alicante: Pedirle al turco Alí que interprete una canción
Aramea: Hace sus necesidades mientras trabaja en la huerta
Cacorreo: Ladrón encarcelado
Contesta: Inteligente
Dádiva: Entrega una diosa
Decapitar: Pitar diez veces
Decena: Invite a comer
Decomiso: Paseo de olla
Depresión: Olla pitadora
Despista: ¡Por favor da vía!
Docentes: Un par de seres
Estúpido: Muy espeso

camachoalvaro@yahoo.es
AGRADEZCO EL REENVIO DE ESTE MATERIAL Y LA PRESENTACIÓN DE NUEVOS CORRESPONSALES. TAMBIEN ESPERO COMENTARIOS Y APORTES PARA ENRIQUECER ESTE CORREO Y ESTE DIÁLOGO.
alonsomolinacorrales@yahoo.com

El Correo #25

Pereira, Julio 21 de 2006 #25

Apuntes del editor

A PROPÓSITO DEL NUEVO PROYECTO DE REFORMA TRIBUTARIA Y OTRAS “BOBADITAS”

El Presidente de la República Alvaro Uribe Vélez ya está aplicando la agenda prevista para su segundo mandato y que – hay que decir la verdad – no es oculta o al menos, en lo referente a la reforma tributaria, no es contradictoria con su evidente intención de resolver de fondo los problemas de financiamiento del Estado.

El proyecto de reforma tributaria anunciado por su Ministro de Hacienda tiene la intención de simplificar el sistema tributario, lo que es sano en un país donde el estatuto que lo regula supera los mil artículos y contempla gravámenes antitécnicos y regresivos como el famoso 4x1000.

Pero ahí es donde salta lo contradictorio de las intenciones del gobierno, pues todo parece indicar que este último impuesto podría ser dejado intacto, por ser una de las más importantes fuentes de ingresos de los últimos años.

En su intención de ampliar la base tributaria, el Gobierno de Uribe propone un impuesto a las ventas generalizado para más productos de la canasta familiar y aumentarlo para algunos ya gravados – del 10% para unos y del 16% para otros -, lo que sumado al incremento del impuesto a la renta para los asalariados, pone sobre los hombros de los más pobres, la responsabilidad de ir cerrando la brecha que implica el déficit fiscal colombiano.

La zanahoria es la devolución de ese impuesto a las ventas a las familias inscritas en el Sisben (estratos 1 y 2). Una medida poco práctica, que contribuirá a que ese tristemente célebre sistema de selección de beneficiarios, siga siendo un foco de iniquidad, politiquería y corrupción.

Pero sin duda, lo más preocupante es la incertidumbre que hay sobre las transferencias de la Nación a las entidades territoriales, pues hay señales contradictorias. Mientras unos hablan concretamente de reducirlas, con el pretexto de atacar el déficit fiscal y frenar la corrupción que tiene como objetivo esos recursos del Sistema General de Participación y de las regalías, otros hablan de congelarlas o al menos amararlas a una cifra igual a la utilizada para atender a la población beneficiada.

Y es preocupante, porque ese panorama oscuro se torna en una amenaza contra la autonomía, si recordamos que hace pocos días el Vicepresidente de la República, Francisco Santos; que ha tomado el lugar de Fernando Londoño Hoyos, en la misión de expresar los sentimientos más truculentos del régimen; anunció que el Gobierno Nacional presentará un proyecto de acto legislativo que le permitiría disolver los gobiernos de los municipios y departamentos, cuando se compruebe la proclividad de aquellos en ciertas conductas punibles.

Si lo expresado por el alto funcionario es cierto y no algo que se le ocurrió de repente, de un plumazo el gobierno de Uribe Vélez, desconoce la autonomía de las entidades territoriales promulgada por la Constitución Política, usurpa el papel del Ministerio Público, encargado de adelantar los procesos disciplinarios contra los funcionarios públicos y suplanta el papel de la ciudadanía, cuya voluntad determinó la elección de sus gobernantes locales y puede expresarse luego en contra de los mismos, por medio de la revocatoria del mandato.

Lo grave es que de las intenciones del Presidente Álvaro Uribe Vélez siempre hemos tenido noticias y una mayoría aplastante de colombianos lo reeligieron. Los mismos que hoy pagarán; junto con el resto de nosotros, claro; más impuestos y padecerán los recortes en los programas de salud, educación, agua potable y saneamiento básico, como consecuencia del posible congelamiento de las transferencias.


BAGATELAS*
Periodismo para la memoria

Por Alonso Molina Corrales

Cuando era un niño, el 20 de julio tenía una connotación especial, pues en mi tierra natal, Guadalajara de Buga, se celebraba por esas fechas una importante feria agropecuaria. Como a eso se sumaba que el Batallón Palacé hacía su despliegue bélico por las estrechas calles de la pequeña ciudad, en memoria de los insurrectos del florero de Llorente, deberán concluir todos que ese era un día de carnaval.

Después, en el colegio, supe con detalle los sucesos que dieron inicio a la andadura que despeñó por los desfiladeros de la historia, a toda una generación de jóvenes aristócratas, enardecidos por las ideas de la Ilustración.

Una generación trágica, la llamó Gabriel García Márquez, en su bien logrado guión literario de una serie de televisión que en 1991, R.T.I. Televisión puso en el aire como una recordación de los protagonistas de los hechos que llevaron al Grito de Independencia del 20 de julio de 1810 y a la guerra de liberación que libraron neogranadinos y venezolanos hasta 1819.

Las historias individuales de cada uno de esos dirigentes improvisados, que en la mayoría de los casos pasaron sin escala de los pupitres de San Bartolomé y el Rosario, a las tribunas y a los campos de batalla, le dan la razón a nuestro Nóbel.

Empecemos por Antonio Nariño, que para ese 20 de julio de 1810, ya tenía laceraciones en tobillos y muñecas por los grillos que lo retuvieron en las bóvedas de Cartagena de Indias y lo privaron de hacer parte de la revuelta santafereña. Después, su humanidad siguió siendo carne de presidio por largos años y ni siquiera la independencia lo libró de sus enemigos, que quisieron
escamotearle su gloria, cuando se opusieron a su nombramiento como senador de la Gran Colombia, acusándolo de delitos infundados.

Camilo Torres, Francisco José de Caldas, el canónigo Rosillo, José María Carbonell, entre otros, fueron procesados y ejecutados por la represión española, luego de que fracasaron en su intento de construir una republica como la soñada por sus modelos franceses y norteamericanos.

Toda una generación; pero yo diría que fueron varias, que, al coincidir en el tiempo y en el espacio, interpretaron el momento histórico que vivía el mundo de Occidente y trajeron a estas selvas y escarpadas montañas, las luces nuevas que proclamaban la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad.

La mayoría de esos contemporáneos, se consumieron en el fuego de esas antorchas libertarias, pero abrieron el camino hacia una lucha que logró movilizar a los pueblos de la América Meridional, en el entendido que esta no era solamente una causa caprichosa de los criollos letrados y ricos. También recogía las expectativas de los afroamericanos e indígenas, sometidos a la esclavitud y a la servidumbre, por más de trescientos años.

¿Cuál es la pasión que nos consume a nosotros, los hombres y mujeres colombianos de este comienzo de milenio? ¿Cuál es el sueño que debemos perseguir en colectivo, para dignificar nuestra vida y aportar a la construcción de la eterna utopía de un mundo mejor?

Será que esas preguntas rondaron nuestros cerebros, cuando al son de tambores y trompetas desfilaron este 20 de julio pasado los soldados en frente nuestro y volvimos a sentir el compás marcial en nuestros estómagos, como cuando éramos niños.


*Bagatelas, periodismo para la memoria, también se transmite los miércoles y los viernes a las 5:30 p.m. en el boletín de la Emisora Cultural Remigio Antonio Cañarte.
La columna de Marulo

UNA SEMANA ENTRE “REDONDECES“

Por: Edison Marulanda Peña

¿Cuáles son los temas de conversación del país? Antes de que aparezca algún estudio o encuesta, presumo que son el sexo, los realitys, el fútbol y la política menuda.

La semana que pasó comenzó con dos noticias que cruzan tres de los cuatro temas mencionados.

Una propuesta tan ingeniosa y audaz que sólo podría ocurrírsele al vicepresidente Francisco Santos. Colombia debe conseguir la sede del Campeonato Mundial de Fútbol del 2014.

El heredero del talento y encanto de todo “el santoral” de El Tiempo, tan pronto soltó esta idea puso a opinar el país (de seguir esta línea muy pronto logrará arrebatarle al ex presidente López su título de “poner a pensar el país”).

Los periodistas de los medios de comunicación de la capital, que adoran a “Pachito” -así le dicen- como un colega ejemplar que ha demostrado que con inteligencia, trabajo y una voluntad de acero se puede escalar la cumbre más elevada del poder público sin necesidad de ser “hijo de papi”, abrieron sus micrófonos y cámaras; llamaron a los analistas, a los iniciados, a los no alineados, al dios del Olimpo futbolístico Carlos Antonio Vélez, inclusive despotricaron algunos cansones que siempre hablan de pobreza y miseria: que cuántos hospitales se han cerrado, que el déficit fiscal si existe y es de 5,3 billones y equivale al 1,89 por ciento del PIB (Portafolio, 19-07-2006) según el aguafiestas del Contralor General de la República, Antonio Hernández Gamarra, -que no debe estar haciéndolo por cumplir su misión de vigilar el gasto público, sino porque envidia el aire de hombre apuesto y la sonrisa seductora del ministro de Hacienda Carrasquilla-; se colaron también los que no pierden oportunidad de hablar mal del Gobierno más patriótico –por el uso de “la patria” en cada discurso y alocución presidencial-, los economistas, las damas grises, rosadas, amarillas, pelimoradas. ¡Esto si es democracia y participación ciudadana!

La segunda noticia tiene como protagonista a una mujer, Virginia Vallejo. Esta presentadora y modelo que nunca fue nominada a primera dama de la televisión, que modulaba con elegancia en los micrófonos de la tele y la radio (¿Recuerdan al inicio de los 80 el programa “Llegaron las mujeres”, en la cadena Caracol de lunes a viernes con Virginia, Amparito, Tulia Eugenia?), la misma que con sus piernas permitía descansar la vista de nuestra pobre humanidad tan agobiada y doliente. Cualquier día ella, en un momento de reflexión y a lo mejor inspirada en la filosofía de ese líder espiritual costeño que dijo “es mejor ser rico que pobre”, decidió abandonar las cabinas y las luces de los estudios para modular de manera exclusiva por el micrófono de don Pablo Escobar.

Justo cuando doña María Victoria, la viuda de Escobar Gaviria, estaba a punto de aplicarle a la Vallejo, que fue su rival en la sombra, aquellos versos de Borges, “el olvido es la única venganza y el único perdón” –en su exilio de Buenos Aires que otra cosa podrá hacer ella que leer un poeta de la tierra que la acoge- reaparece la ex presentadora. Pero no para pedir trabajo en algún canal, aunque fuese en RCN o Caracol. No. Dando una muestra de expiación y de coraje ofrece colaborar en el proceso legal contra el ex senador Albero Santofimio, sindicado de ser autor intelectual del asesinato del dirigente Luis Carlos Galán.

Lástima que la redonda y rutilante idea del vice Santos fue eclipsada por las “redondeces” de Virginia, aunque estas últimas sólo sean un lugar en la memoria de las audiencias de los años 80. Y ojalá dejen de especular los malpensantes, quienes dicen que la propuesta del Mundial de Fútbol tenía visos de una estrategia mediática de la Casa de Nariño para atenuar el impacto negativo de la imagen del Presidente por la reforma tributaria que nos viene pierna arriba.


TRIBULACIONES

Virgilio Olano Bustos

Por ALVARO ZULUAGA RAMIREZ

Falleció “en la hora lorquiana de las cinco de la tarde del viernes 14” como bien lo explicó Julián Parra Díaz en su tendido 7, el médico, poeta y humanista Virgilio Olano Bustos quien había nacido en Bogotá en el año de gracia de 1945, médico cirujano, hombre de letras y poseedor de una vastísima cultura dejó huella imborrable entre la intelectualidad internacional, por sus méritos recibió títulos honoris causa en las universidades de Hankuk, Taipei y Barranquilla, fue miembro de todas las sociedades nacionales que se relacionan con la medicina, la tauromaquia y la ideología bolivariana.

Este reconocido humanista fue también embajador de Colombia en distintos países y ciudades (Corea, Filipinas, Indonesia, Ronda) y su constante recorrido de orden consular se ve reflejado en los diagnósticos que escribió sobre casi todos los rincones del mundo, volcando la realidad en delicadas piezas literarias.Tales inclinaciones le valieron títulos tan importantes como el de Caballero de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén, Poeta laureado de la Asociación Mundial de Poetas, la Beca Bartolina, las llaves de la ciudad de Manila y las llaves de los Viñedos Papales de Avignón. Entre su abundante producción podemos mencionar las siguientes obras: Libros de Poesía: ¿Yo Poeta?, Hojas de Cirugía, Sangre, Luces, Sol y Sombra (Romancero), Zoonetos infantiles, Mi raza (traducido a siete idiomas), Sonetos por docenas, Sonetos de infarto, las obras de teatro: Al diablo con la pezuña (Sainete), La portalina (Sainete infantil), además de los siguientes trabajos científicos: Conducta ideal en la atrofia esofágica, Variaciones del tubo en T, La "Embolada" del Colédoco, La salud de los hombres famosos. Su fecundo paso por la novela nos dejó Olimpo S.O.S., Tras la senda de Manolete, Los guantes blancos del cirujano, Horus, Junior, Cometas (pensamientos), Las casas de cultura en Cundinamarca, Hōpitel Bogotá, Diccionario de rimas y Sor Angélica.
Amigo entrañable de Pereira nos visitó en múltiples oportunidades, la última cuando en compañía del expresidente Belisario Betancur hicimos la inauguración de la sede de la Academia Pereirana de Historia con la biblioteca donada por este último en homenaje a su amigo Bernardo Ramírez. Allí pudimos disfrutar de su sapientísima conversación y de sus exquisitos modales. Después nos maravilló con su charla sobre el caballero hidalgo en la celebración de los 400 años de su publicación como parte integral de la IX Feria del Libro.
Su corazón no aguantó más, otro infarto le arrebató la vida al director del cuerpo médico de la plaza de toros de Santamaría de Bogotá, otra de sus pasiones: el arte de Cúchares, y fue precisamente en la plaza de Sevilla donde le empezaron las molestias que terminaron con su vida. Se va uno de los más brillantes pensadores del mundo contemporáneo y nos deja el legado de toda una vida dedicada al arte y la cultura. Paz en su tumba y un abrazo solidario para todos sus apesadumbrados familiares y amigos, en especial a su querida amiga Martha Lucía Eastman Vélez.
Una U en el globo
Con el fin de dar a conocer los diferentes aspectos asociados con la internacionalización de la Universidad, la dirección de Proyección Social de la UCPR ha organizado para la próxima semana una jornada académica sobre el tema en compañía de diferentes actores y expertos de la ciudad y del país.
De este modo se pretende aportar a los estudiantes, docentes, directivos y en general a la comunidad universitaria de la ciudad herramientas para enfrentar el reto de la globalización desde la Educación Superior.
Bajo la coordinación de la doctora Gloria Lucy García Buitrago, directora de Proyección Social de la Universidad Católica Popular del Risaralda, se desarrollará la siguiente programación:
Lunes 24
- Conferencia: La internacionalización de la Educación Superior en Colombia. Dra Isabel Cristina Jaramillo Vélez, consultora internacional. Sala del Estudiante Francisco Nel Jiménez UCPR- 2:00 p.m.
- Taller de evaluación de las universidades en el tema de internacionalización 4:00 p.m.
Martes 25
- Conferencia: Oportunidades, programas, becas y créditos para estudiar en el exterior. Dra Norma Patricia Montoya, directora ICETEX Risaralda. Salón Oval UCPR 10:00 a.m.
Miércoles 26
- Conferencia: Programa de crédito beca de COLFUTURO. Dra Rosa María Salazar. Coordinadora de Consejería Académica- Colfuturo Bogotá. Salón Oval UCPR 10 a.m.
Jueves 27
- Conferencia: Conexión sin fronteras. La internacionalización de la Educación de la Educación Superior, primer paso hacia la globalización. AISEC- Pereira Sala del Estudiante Francisco Nel Jiménez UCPR 2:00 p.m.
Viernes 28
- Conferencia: El intercambio, la mejor opción para aprender, perfeccionar o practicar un idioma extranjero. Dra Blanca Luz Uribe de J. Representante de ASPECT para Risaralda. Salón de Postgrados UCPR- 11 a.m.
- Conferencia: La internacionalización de la investigación. Margarita Lombana, directora de relaciones internacionales de la UTP. Salón de Postgrados. 2 p.m.
- Lanzamiento PORTAL de internacionalización de la UCPR. Dirección Administrativa 2:00 p.m.
A VECES LLEGAN CARTAS

Sobre El Correo # 24
Que bueno. Una sensación indescriptible y tristeza de no haber nacido en los años cuarenta es lo que provoca el contenido de este correo. ¡Felicitaciones! No es torpe pensar que dentro de unos años pueda salir un periódico que uno quiera coleccionar. Muy bueno, excelente.
Arnulfo Molina

Hablando de Don Manuel y del # 24
Después de tantos comentarios inermes una vez que con justicia se entregó el premio de Vida y Obra a nuestro fotógrafo de la nostalgia, y ya cuando la muerte lo llamó a cerrar los ojos y mirar desde otra óptica el territorio que legó en sus cuadros de luz y sombra, Don Manuel García se reconoce finalmente por muchos como merecedor de este premio. Lástima por ellos que no supieron apreciar los tesoros de este viejo apasionado. Menos mal por otros que siempre han acudido a sus fotografías como registro obligado de nuestra memoria. Que bueno que no dejaste pasar el evento e hiciste un homenaje merecido.
Carolina Robledo Silvestre

Otro perfumista
Señores El Correo:
Muy bueno el artículo de Edison Marulanda sobre otro tema que me gusta tanto como la música: los olores. A la hora de hacer tantas cosas en la vida, los olores son el mejor aliciente, por no decir el único. De hecho me parece que conozco al neurótico que menciona. Por tratarse de un personaje tan maravilloso, Jean Baptiste Grenouille, Edison debería contarle a sus lectores que se trata del protagonista de la novela El Perfume de Patrik Suskind. Incluso, ¡Como nos gustaría un perfil de él !, aprovechando que se está especializando en el género.

Un abrazo y gracias por el detalle de enviarnos el correo.

Alexis Mejía


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