viernes, febrero 19, 2010

Panorama Político

PRESENCIA DIVINA

Por Rodrigo Álvarez de la Fístula
Está en todas partes
Por ahí se dice que cuando uno se cree dios, empieza a actuar como tal. Y eso le pasa al congresista Diego Patiño, que ya ajusta tres distintas alianzas oficiales con candidatos al Senado, más la que se dice que tiene por debajo del escritorio con Enrique Soto y que le ha valido el respaldo absoluto del alcalde de Pereira y con daño para Didier Burgos, el aspirante de la U a la cámara. El ex gobernador parece tener el poder divino de estar en varias partes al mismo tiempo.
Ahora con el moreno
Está semana Patiño anunció el respaldo a la candidatura al senado de Edison Delgado, ex alcalde de Buenaventura, afro descendiente él y vinculado al cuestionado círculo de poder que maneja con un dedo el puerto sobre el Pacífico. Cómo habrá sido la discusión para llegar a ese acuerdo, que ahora le permite al moreno llevarse los voticos de Risaralda.
Estímulo a la exportación
Pero es que por cuenta de Patiño, son muchos más los votos que se van a exportar fuera de los límites de Risaralda. Le prometió votos a Luís Elmer Arenas, el congresista de los ex policías y tiene compromiso también con el aspirante al senado Jaime Enrique Durán Barrera.
Los únicos que si se quedan serán los que le ponga a Soto, a cambio de una jugosa participación burocrática. La presencia del cabito japonés en la secretaría de gobierno es la prueba reina de lo que digo.
Todo por la microempresa
Esos esfuerzos de mercadeo político buscan que el liberalismo de aquí no mantenga la curul en el senado, que tanto lució sobre los hombros de Germán Aguirre y que ahora busca el actual representante Juan Carlos Valencia.
Patiño no le perdona a Valencia un enredo con un puesto en la Defensoría del Pueblo, pero lo que busca es eliminar cualquier competencia para ser el jefe del partido, así quede reducido a una microempresa.
Ojo con el aeropuerto
Cada vez es más claro que la posición del alcalde de Pereira frente al futuro del aeropuerto Matecaña, en el sentido de defender su autonomía y los derechos de los pereiranos sobre el mismo, va terminar en “pedos y relinchos” (Quien no entienda la frase, por favor preguntarle al concejal ecuestre Álvaro Escobar).
Conociendo la forma futbolística de entender el mundo, no es dudoso que la entrega que de la camiseta del Deportivo Pereira al Presidente Uribe durante el pasado consejo electoral… perdón, quise decir comunal, fue una especie de entrega simbólica de la soberanía Pereirana. Primero le entrega la camiseta, luego el aeropuerto.
Lo que digan, jefes
Pero es que detrás del asunto están sus jefes espirituales: Soto para asuntos políticos y César Castillo para los otros temas. Incluso se dice que la decisión de hacer unas obras en el Matecaña, así sea para luego entregarlo en concesión, solos busca beneficios en los “otros temas”, al paso que Soto hace méritos con el sanedrín uribista en Bogotá.

No hay comentarios.: