EL ALCALDE TIENE LA PALABRA
Por Alonso Molina Corrales
Me parece muy importante el lanzamiento del programa “Modelo de Retorno Voluntario con Base en Desarrollo Empresarial”, lanzado esta semana en la capital de Risaralda y que cuenta con el concurso de la Cámara de Comercio de Pereira, la Universidad Sergio Arboleda, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Fundación Crea Empresa.
Es una acción concreta para afrontar una problemática de la que se ha hablado mucho, pero sin pasar de las palabras a los hechos, que es en últimas lo que requiere una región como la nuestra; cuya sostenibilidad, para mal o para bien, está determinada por la experiencia migratoria de buena parte de sus familias y el comportamiento de la actividad económica en las más diversas instancias.
El objetivo de la iniciativa, en palabras del director de Crea Empresa para La Tarde, es “orientar y preparar a los retornados en el montaje de su proyecto productivo y que no fracasen”, a través de una asesoría personalizada para la instalación del negocio, su operación financiera y el mercadeo, de tal manera, que los recursos que los repatriados traigan sean invertidos adecuadamente.
Sin duda, es una iniciativa ejemplar, que amerita una respuesta igual de comprometida por parte de la Administración Municipal, más allá de que los beneficiarios accedan a los créditos del Banco de las Oportunidades.
A comienzos del pasado mes abril, le dirigí al Alcalde de Pereira una carta donde le planteaba algunas propuestas que, en mi opinión, debe liderar el gobierno local, en procura de afrontar el coletazo de la crisis que afecta al planeta entero y en especial para promover y defender el empleo y la productividad. Justamente, sobre el tema del retorno de los emigrantes le proponía introducir en el flujo económico local; por medio de la rebaja de los impuestos territoriales, la eliminación de trámites y la asesoría permanente en temas empresariales; las divisas que traerán quienes se acogieron en Europa, al plan de retorno de trabajadores extranjeros, a cambio de auxilios del orden de los cincuenta millones de pesos para cada repatriado. Da gusto sentir que hay sintonía en estos temas.
El alcalde Israel Londoño Londoño, en respuesta a ese proyecto de acompañamiento, debería presentar al Concejo de Pereira un paquete de estímulos tributarios para esos repatriados deseosos de invertir sus recursos en el montaje de unidades productivas.
Por otra parte, la búsqueda de negocios adecuados para los retornados, debería tener como criterio la articulación de los mismos con aquellas cadenas productivas calificadas como exitosas o más promisorias en el departamento de Risaralda y en Pereira, para asegurar la sostenibilidad y rentabilidad de esas inversiones.
Aunque no he recibido respuesta alguna sobre la propuesta de abril por parte de la administración local, insisto en que lo planteado por la Cámara de Comercio me ratifica en la necesidad de hacer un frente común en defensa del empleo, en el cual debe jugar un papel crucial una política de estímulos tributarios para quienes consuman materias primas, insumos y suministros de la región, liderada por el Alcalde, orientada a fortalecer el encadenamiento productivo y que incluya las remezas y las indemnizaciones de los emigrantes y repatriados.
Los empleos que generarán obras públicas como el anillo longitudinal de la Avenida 30 de agosto, los centros de emprendimiento y demás proyectos estratégicos, no son suficientes para generar la demanda agregada que necesita una ciudad como Pereira.
El gobierno local, que tiene las facultades legales para hacerlo, tiene la palabra.
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