martes, junio 17, 2008

Columnista invitado

El dedo en la llaga

¡BIENVENIDAS LAS RENUNCIAS!

Por Álvaro Rodríguez Hernández

El director técnico hace esfuerzos para que el equipo funcione en la cancha. Pero muchos de los jugadores se juegan su propio partido. Con una soberbia desmesurada, grosera y de amos de cargos en su función, que no se compadece en el terreno de lo público.

Para la muestra un botón: el director de comunicaciones de la Alcaldía de Pereira, mantiene un distanciamiento de los propios periodistas, de los jefes de redacción y de los directores de medios con el supuesto que el cargo lo hace el. Incluso, con quienes trabajan en dependencias oficiales, dándose un aire y una importancia que no se ha ganado. Vaya tamaña equivocación. En esa bienvenida de renuncias, no le quedaría mal, ensayarla como para iniciar la “quema de fusibles” en el gobierno de Pereira.

Como él, otros mantienen una actitud altanera que se extendió por dependencias palaciegas, causando grave daño a la imagen del gobierno local al cual ellos no entienden, pertenecen. El ciudadano, es un juguete. Ciertos funcionarios – dueños de cargos por disposición absoluta de directorios – se les olvidó el compromiso con la gente. Hoy son pavos rellenos sin plumaje. La agenda está copada en la cotidianidad y por emergencias tontas a la cual están expuestos. Con ínfulas de subalternos y con una lambonerìa extraña.

Se perdió la atención y la respuesta precisa como una oportunidad, como recurso, para gobernar y no como dádiva.

Fallan de manera grave al ser alineados sin interpretar la táctica que quiere jugar el técnico. Por eso, insisto, bienvenidas las renuncias.

Bien le valdría al alcalde Israel Alberto Londoño enviar mensajes contundentes sobre la responsabilidad de sus funcionarios. No dejar que el desgaste corra por cuenta de la ineficacia de unos “fusibles” que nada transmiten y nada gestionan pero que, al contrario, lo debilitan, lo “queman”. Es tiempo de ajustes con alicate y destornillador. Apretar tuercas.

No menos de cuatro cambios para meter titulares, exige la nueva alineación.

Ha tenido el Señor Alcalde, en este primer semestre de su gobierno, la capacidad de revisar gestión y calificar resultados. Ahora, le toca actuar para que no lo goleen.
La ciudad no puede seguir soportando la vaguedad administrativa por cuenta de la improvisación. Del clientelismo multicolor. De inescrupulosos cobijados por la generosa nómina a título de hacer quedar mal al entrenador y en este caso a la afición (léase ciudadano) El tiempo corre y la ciudad quiere nuevos jugadores, que cumplan la estrategia diseñada en el Plan de Desarrollo. Que se aparte, el que crea tener una fórmula distinta para ganar, a la que estructuró el técnico con merecimientos propios y por deligación del pueblo.
alvarocomunicaciones@yahoo.com

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