jueves, marzo 11, 2010

Criterios liberales

DEUDORES SOLIDARIOS

Por Alonso Molina Corrales
El año pasado comenté en mi columna “Desde Las Termópilas”, que un connotado pontífice del uribismo risaraldense, con credencial de legislador y hoy con pretensiones de llegar a la cámara alta, se había visto a gatas para responderle al entonces director de Radio Sucesos RCN de Risaralda Fabio Castaño Molina, una pregunta sencilla: ¿Qué había hecho el presidente Uribe por Risaralda, como para merecer la reelección? Creo que luego de muchas vueltas dijo que la Autopista del Café y Familias en Acción.
Sin hallar la respuesta para el importante interrogante, procedí a extender la pregunta del colega Castaño Molina a otros dirigentes políticos, profesionales, funcionarios y líderes gremiales, uribistas y anti uribistas. De la información recogida, llamó la atención la suministrada por aquellos amigos del Presidente en Risaralda con responsabilidades políticas: Quienes no tuvieron la misma habilidad del jerarca reporteado por RCN Radio, en el sentido de atribuirle al actual gobierno obras y programas de administraciones anteriores, salieron del aprieto citando las frases de cajón con que el régimen sustenta su estrategia mediática y una que otra babosada idiosincrática y sin convicción.
Como la lealtad de los áulicos tampoco tenía origen en una numerosa e importante participación burocrática en el Gobierno Nacional, yo esperaba que la pregunta sin respuesta pudiese ser el mejor argumento para convencer a los risaraldenses sobre la necesidad de poner fin al régimen uribista, por medio de abundantes votos ilustrados sobre la frustración de una región olvidada y burlada por el Presidente y vulnerada en sus intereses para favorecer los de antiguos liderazgos regionales y centralizadores.
Aunque la Corte Constitucional nos privó de esa dicha en aras de preservar el Estado Social de Derecho y no podremos por ahora pasarle la cuenta de cobro al Presidente Uribe, si hay en este asunto y para efectos de la elección de un nuevo Congreso, lo que en Derecho Civil se conoce como codeudores o deudores solidarios, con los cuales el próximo domingo podremos “arreglar las cargas”.
Al momento de depositar el voto para elegir a nuestros representantes y senadores, debemos preguntarnos quiénes fueron cómplices en el Congreso del recorte de las transferencias para la salud y la educación; cuáles son los instigadores de la entrega del aeropuerto Matecaña, nuestro patrimonio, a los contratistas afectos a Palacio – me refiero al Palacio de la Carrera, no al genio de Armenia-; dónde están los que han guardado silencio en la infinidad de ocasiones en que Uribe y sus ministros, en los consejos comunitarios y en sus despachos, nos mintieron sin rubor sobre las legítimas e inaplazables reivindicaciones de Risaralda y Pereira. También debemos identificar a los cómplices de las maniobras inescrupulosas, dirigidas a enriquecer a los amigos, sostenedores y parientes del Ejecutivo y a prolongar su permanencia en el poder indefinidamente, para solaz de los cortesanos insaciables. ¿Qué dijeron esos privilegiados aúlicos del mandatario sobre los falsos positivos, los negocios de Tomás y Jerónimo y Agro ingreso Seguro?
Como la respuesta a la fija lleva a establecer una continua omisión por parte de esos congresistas risaraldenses; éstos últimos deben responder en forma solidaria por la factura que el país, nuestro departamento y su capital, le tienen preparada al Presidente Uribe. El domingo podremos cobrarla por ventanilla, eligiendo a consciencia y pensando en el tipo de vocería que nuestra región necesita en Bogotá. Llegó la hora de expresarnos.

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