PROSPECTIVA DE CIUDAD: ¿COMERCIO O…?
Por Alonso Molina Corrales
Tuve la oportunidad de asistir al primer taller que sobre prospectiva de ciudad, se realizó en la Fundación Universitaria del Área Andina, dentro del marco preparatorio de la celebración del Sesquicentenario de Pereira. Los mundos de la academia, la administración pública, la política, la intelectualidad, la producción y la sociedad civil, se hicieron presentes para empezar a reflexionar sobre la visión de ciudad, que debe convertirse en el propósito colectivo de todos los estamentos pereiranos.
Por eso, en mi opinión, la pregunta más importante del cuestionario dispuesto para orientar la discusión, fue si Pereira debe consolidar una visión como Centro de Negocios y Servicios del Occidente Colombiano - tal como dicen que es en la actualidad - o plantear otra. Con ese cuestionamiento se afronta de una vez la tarea de imaginar la ciudad del futuro, pero también se da la oportunidad de revisar cómo se ha pensado la urbe en los tiempos pretéritos, pues con el interrogante se presume la concertación e implementación de un modelo económico sustentado en el comercio y la oferta de servicios.
Pienso que esa presunción es exagerada, aunque la actividad comercial ha sido la predominante y ha impactado el Producto Interno Bruto; mientras se perciben resultados negativos para el conjunto de la economía local, tal como lo mostró el concejal liberal Juan Pablo Gallo Maya en un reciente foro sobre el tema, convocado por el cabildo municipal.
No hay una visión económica impuesta o concertada, que haya privilegiado al comercio como la piedra angular de nuestro desarrollo, porque no han abundado en la ciudad espacios para reflexionar y concertar alrededor de materias tan complejas.
El florecimiento de grandes establecimientos mercantiles en la ciudad, no responde a una estrategia meditada e implementada por todos los estamentos en concierto. Cabalga sobre el lomo de la irrefrenable vocación comercial de una urbe, nacida alrededor de una fonda, en un cruce de caminos y que se encontró con su destino, cuando a don Valeriano Marulanda Arango se le ocurrió organizar en 1894, la primera feria que hizo célebre la plaza entre los mercaderes y tratantes del ámbito nacional.
También han contribuido las exenciones tributarias concedidas por la administración municipal; bienintencionadas, pero desarticuladas y sin la búsqueda de metas más ambiciosas que conseguir unos cuantos puestos de trabajo.
Por eso, uno de los retos de la reflexión sobre el modelo es cómo convertir la política tributaria del municipio en un motor del desarrollo de la ciudad; más allá de la visión alcabalera. Las exenciones en impuestos como el de industria y comercio, deben estar insertas en la estrategia de city marketing y de reactivación de todo el aparato productivo, concluyó desde hace tiempo el equipo de reflexión liderado por el diputado Ernesto Zuluaga Ramírez.
Por nuestra vocación, siempre podremos llegar a ser un centro de negocios y servicios, pero, ojala, como parte de una visión más amplia, que recoja las otras potencialidades de la urbe y su región, para que las estimule y apalanque. La riqueza generada por ese gran centro, debe quedarse en Pereira, destinada a la financiación de las actividades agropecuarias e industriales, la generación de empleo y la formación de recurso humano.
Para eso se deben estimular las actividades comerciales y de servicios que se encadenen con nuestros productores agropecuarios y nuestros pequeños, medianos y grandes industriales. Impuestos más bajos y trámites abreviados para los comerciantes y empresas de servicios, que compren sus materias primas, mercancías, insumos y elementos de trabajo a productores y proveedores pereiranos y de Risaralda.
El secreto para la adopción de un modelo económico de ciudad exitoso, radica en que sea una herramienta para el desarrollo de la urbe en su conjunto y en especial, para el progreso material y espiritual de sus habitantes. Ese es el manantial del civismo y eso es lo que nos ha enseñado la historia de Pereira. De lo contrario, tendremos en breve uno pocos mercaderes ricos y la mayor parte de la población en la informalidad o la marginación.
alonsomolinacorrales@gmail.com
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